La Carpeta:
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Andrés, no tienes que viajar en el avión presidencial carísimo que Felipe Calderón compró y que Enrique Peña Nieto no se atrevió a vender; puedes hacerlo en aviones de menor tamaño y precio, pero igualmente seguros. Así de sencillo.
Federico Arreola
agosto 8, 2018, 5:35 am

Armar un pedo” significa “crear un alboroto”; “armar un pedote” quiere decir “crear un alboroto, pero de gran tamaño”; y, claro está, “¡qué mal pedo!” es lo que se dice “después de que alguien armó un pedo, o un pedote, por lo general con un desenlace desfavorable”. En cambio, “yo estaba en mi pedo” significa: “yo atendía mis asuntos; yo estaba en mis cosas”. Y “hacerla de pedo” es un sinónimo de “exagerar algo sin causa justificada”. Definiciones de Guillermo Sheridan dadas a conocer en un artículo de marzo de 2010 publicado en la revista Letras Libres.

Querido presidente López Obrador:

No quiero hacerla de pedo, sabes que no se trata de eso. Y estoy seguro que tu intención no es armar un pedo ni, mucho menos, un pedote. Pero qué mal pedo eso de que viajes en Viva Aerobús. No solo por la utilización propagandística tan de mal gusto que tal empresa hizo de tu reciente viaje en uno de sus aviones, sino también —y sobre todo— porque la mencionada aerolínea presta muy mal servicio y tiene fama de no contar con las mejores aeronaves.

Si tu intención, Andrés Manuel, al viajar en forma tan insegura es armarla de pedo un poquito simple y sencillamente para que la gente te suplique que empieces a viajar en aviones del gobierno, que todos suponemos están en las mejores condiciones, adelante: soy el primero en pedirte, de rodillas si quieres, que ya no te transportes en aviones comerciales. Por favor, ya no lo hagas.

Voy a pedir a las empresas Social Research Solutions y Opinión Pública, Marketing e Imagen que en su próxima versión del AMLOVEmetrics —una medición semanal de tu popularidad, Andrés, que incluye en cada oportunidad una pregunta de coyuntura— investiguen sus encuestadores si la mayoría de la gente está de acuerdo en que viajes, o no, en aviones del gobierno o si prefiere el pueblo que sigas en aerolíneas comerciales.

Andrés, no tienes que viajar en el avión presidencial carísimo que Felipe Calderón compró y que Enrique Peña Nieto no se atrevió a vender; puedes hacerlo en aviones de menor tamaño y precio, pero igualmente seguros. Así de sencillo.

Es una respetuosa sugerencia, señor presidente, para que luego no digas que no hablé a tiempo porque andaba yo en mis propios pedos, que son muchos como seguramente te imaginarás.

Atentamente.