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No que eso sea necesariamente bueno, pero siendo periodista creo que los detalles y las diferencias son bastante importantes, pues no es lo mismo que te amenace una voz por teléfono a que lo hagan unos matones que te llevan apuntándote con una AK-47.
Eduardo A. Campos
agosto 19, 2016, 5:35 am

Campos en directo ok

Las cosas en México están tan patas para arriba que aquí no se puede ni siquiera confiar ni dejar en claro el caso "resuelto" de un secuestro denunciado en la prensa internacional y por el que acabaron interviniendo directamente hasta embajadores y autoridades federales.

Porque la periodista chilena Mónica González Mujica denunció primero en su programa televisivo en su país, y luego ante periodistas internacionales que la entrevistaron, que había sido secuestrada por los "Zetas" junto a su nieta, mientras que ambas vacacionaban el mes pasado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Quiero decir que desde que vi el video de lo que les dijo a sus colegas de la televisión chilena, entendí que lo que ella estaba describiendo era en realidad un secuestro "virtual", de esos que se hacen por teléfono, y que no fue víctima de un secuestro "real" como el que ocurrió en Puerto Vallarta con un comando con armas largas y toda la cosa.

No que eso sea necesariamente bueno, pero siendo periodista creo que los detalles y las diferencias son bastante importantes, pues no es lo mismo que te amenace una voz por teléfono a que lo hagan unos matones que te llevan apuntándote con una AK-47.

El hecho es que una vez liberada del episodio, y tal vez impulsada por el susto, la compañera periodista chilena pudo haber exagerado y contó una versión de su odisea que ahora está siendo cuestionada por periodistas mexicanos que –acostumbrados a la violencia del país– entienden que hay mucha diferencia entre un secuestro virtual y uno real.

Sin embargo, para todo fin práctico es difícil que el mundo vea esas "sutiles" diferencias. Con toda justicia hay que entender que, para todo fin práctico, fue muy lamentable y condenable lo ocurrido a Mónica González.

La quemada internacional ya nadie nos la quita, por lo que la sociedad mexicana vamos a tener que seguir padeciendo las barbaridades que ocurren en México, cortesía del nulo estado de derecho que se goza en México.