La Carpeta:
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Escribo lo anterior con gran preocupación porque viví de cerca la tragedia de Colosio y porque yo también, como Riva Palacio y otros, siento que se parece el ambiente priista de hoy al de 1993-1994. No sabría explicar por qué, pero a veces veo en las fotos y en los videos a Meade y, ni hablar, veo a Luis Donaldo.
Federico Arreola
diciembre 19, 2017, 9:43 am

Hace unos diez días escuché, por primera vez, hablar del tal Maluma. En realidad, no escuché nada: leí el nombre de ese personaje, o su alias o apellido en el WhatsApp. Mi tío Lalo me envió una foto del cantante con una de sus hijas y me presumía el hecho. Me molestó el mensaje: ¿para informarme semejantes cosas usa la gente el Whats…? De muy mal gusto, sobre todo porque al principio, por las prisas, no me puse a leer lo que me decía mi tío, sino, como Aurelio Nuño, nomás a ler: pensé que Lalo me hablaba de Malova, el pillastre exgobernador de Sinaloa, y no de Maluma.

Me olvidé de Maluma, pero el tipo, por lo visto, es famoso. En la posada de Televisa el periodista Carlos Loret actuó y cantó, imitándolo. El también columnista de El Universal se disfrazó de Maluma y, con otras personalidades del periodismo —Enrique Campos, Danielle Dithurbide y Ana Francisca Vega— hizo un video que es réplica, por lo que me dicen, de uno famosísimo del cantante de moda. O sea, ¿ya no es el intérprete de Despacito el rey del show? Habrá que hacerle a López Obrador una versión de la canción de Maluma para sus himnos religiosos con la ultraderecha casi de ultratumba del PES. Digo, supongo que se puede y se vale. Y así podrá Andrés irse derecho, sin escalas y en primera clase al cielo para vivir eternamente al lado de Dios y las Vírgenes.

Borges-AMLO-PES

La puntada de Loret de Mola es, por supuesto, inofensiva y hasta divertida. A la gente le ha gustado, como lo prueban los comentarios al video difundido en el Facebook de SDP Noticias. Pero hay otras puntadas, de plano lamentables. Como la ocurrencia de Andrés Manuel López Obrador de ir en alianza con el PES. No entiendo lo que el candidato de Morena ha hecho ni por qué razones. Me siento un poquito decepcionado. Ya se me pasará porque, ni hablar, admiro a Andrés, pero ¿juntarse con lo peor de la derecha mexicana? Qué horror.

Ha circulado el video de un discurso de Andrés Manuel López Obrador en el que, con toda claridad, el dirigente de Morena dice que jamás hará alianzas con los partidos de la mafia del poder, a los que cita: el PRI, el PAN, el PRD, el Verde, Movimiento Ciudadano… y el PES. “Por congruencia no podemos marchar junto con esos partidos”, dijo Andrés Manuel hace unos meses.

Pero, en dias recientes, el partido de AMLO, Morena, pactó una alianza con el ultraderechista PES. Y hoy, en La Jornada, leo que López Obrador afirma que no hay ninguna diferencia de fondo entre Morena y el PES.

Bien lo dijo Borges: “Los políticos no necesitan ser coherentes”. En el caso de su matrimonio con el PES, Andrés Manuel no lo es. Es triste comprobar que ni AMLO es diferente. Y es que a todos los políticos les queda, AMLO incluido, lo que el citado Borges dijo de los peronistas: “no son ni buenos ni malos, son incorregibles”.

Colosio-Meade

No es Raymundo Riva Palacio el primero que compara a José Antonio Meade con Luis Donaldo Colosio. Otros periodistas lo han hecho. Pero hoy, en su columna de El Financiero, Riva Palacio se va a fondo, a los detalles para equiparar la campaña presidencial PRI de 1993-1994 con la actual.

En cierto sentido, beneficia a Meade, y mucho, que lo comparen con Colosio: Luis Donaldo es una figura recordada, admirada, respetada, querida por los mexicanos.

Pero, en otro sentido, lo único que no necesita Meade —México, todavía menos— es vivir un nuevo 1994. Que no se nos olvide: a Colosio lo asesinaron.

Ojalá que la comparación que este martes hace Raymundo, que otros han hecho antes y, me temo, muchos más harán en el futuro, sirva a José Antonio Meade, a Enrique Peña Nieto, a Miguel Ángel Osorio Chong e inclusive a los candidatos de oposición, como López Obrador, para tener cuidado: no se vale repetir, por ambiciones fuera de control, los errores de hace 23 años que tanto le costaron a México.

Escribo lo anterior con gran preocupación porque viví de cerca la tragedia de Colosio y porque yo también, como Riva Palacio y otros, siento que se parece el ambiente priista de hoy al de 1993-1994. No sabría explicar por qué, pero a veces veo en las fotos y en los videos a Meade y, ni hablar, veo a Luis Donaldo.

Todos deben cuidarse en la política. Todos debemos cuidarnos en México. Razones para el pesimismo sobran, por supuesto que sí.