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El director de cine Steven Spielberg cree que ha llegado el momento de que su icónico personaje de Indiana Jones sea interpretado por una mujer, según reveló al tabloide británico The Sun // Tienen experiencia reveladora al trabajar juntos // Ingresa a centro de rehabilitación de adicciones.
Staff
abril 5, 2018, 6:42 am

El director de cine Steven Spielberg cree que ha llegado el momento de que su icónico personaje de Indiana Jones sea interpretado por una mujer, según reveló al tabloide británico The Sun.

En una entrevista divulgada por ese diario, Spielberg admitió que optar en un futuro por una actriz para encarnar el papel principal de la popular saga "disgustaría" a sus seguidores pero consideró que el legendario explorador "debe adoptar una forma diferente".

Habría que cambiarle el nombre de Jones a Joan. Y no habría nada de malo en ello", opinó.

En las cuatro cintas de Indiana Jones, el papel del héroe de acción ha sido interpretado por el actor estadunidense Harrison Ford, que ya tiene 75 años, y que volverá a interpretar al arqueólogo en una nueva película que se empezará a rodar en abril de 2019.

Spielberg, de 71 años, es uno de los pocos directores de Hollywood que ha respaldado con firmeza el movimiento Time's Up (El tiempo se ha acabado), que lucha por la igualdad de género en la industria cinematográfica.

Según remarcó al citado periódico, su madre, Leah, que falleció en 2017 a los 97 años, le educó prácticamente sola, junto con sus tres hermanas, pues apenas veían a su padre, el ingeniero adicto al trabajo Arnold, quien sigue vivo con 101 años.

El veterano y premiado director, casado con la actriz Kate Capshaw desde 1991 —tras conocerse en el rodaje de la segunda película de Indiana Jones, en 1984—, recordó que su madre "era una mujer fuerte, tenía una voz y opiniones muy sólidas".

He tenido la suerte de haber sido influido por mujeres, a muchas de las cuales he querido con locura, a mi madre y a mi esposa", señaló el cineasta, que planea estrenar la quinta cinta de la saga en julio de 2020.

También apuntó que esa película "será la última cinta de Indiana Jones para Harrison Ford".

"Estoy bastante seguro, pero sin duda continuará tras eso", comentó, para agregar que será entonces cuando decidirá si opta por tener como protagonista a "Joan" en lugar de a "Jones". Spielberg lleva años defendiendo que tanto actores como actrices deben percibir un salario idéntico.

La última película del director es Ready Player One, que cuenta como protagonistas con los jóvenes Olivia Cooke y Tye Sheridan.

Remarcó que en esa cinta, que fue rodada en la ciudad inglesa de Birmingham, "todo el mundo ha sido pagado de manera equitativa. Y en The Post, Tom Hanks y Meryl Streep también recibieron exactamente el mismo salario".

Spielberg, director de éxitos de taquilla como E.T., Jaws, Jurassic Park o Saving Private Ryan y productor de más de 80 filmes, admitió durante esa entrevista que es "adicto al trabajo".

Tienen experiencia reveladora al trabajar juntos

El sonido, en cualquiera de sus manifestaciones, es una sentencia de muerte segura, esto lo sabe una familia que habita en el bosque, en el que los elementos de la naturaleza funcionan como sus aliados. Todos sus integrantes deben evitar emitir algún ruido, pues si no te escuchan, no te alcanzan. Un lugar en silencio es un thriller que sirve como metáfora de vida, sobre todo para John Krasinski y Emily Blunt, quienes son pareja en la vida real, tienen dos hijas y por primera vez trabajan en un mismo proyecto.

“Es algo muy personal, estoy muy conectado a ella porque, aunque suene extraño, pues es una cinta de terror que te vuelve loco, en cierto modo y, probablemente, es una carta de amor para mis hijos, es cómo te sientes en la paternidad con tus hijos, suena loco, pero así es. Además, nunca había tenido tanto trabajo y responsabilidades en una película como en ésta”, comentó Krasinski.

“Es una metáfora para la paternidad; cuando llegan a este mundo frágil y peligroso obviamente (esto) se magnifica, pero es genial. Las emociones que uno experimenta como padre son verdaderas. En esta cinta los personajes necesitan perdonar, el uno al otro, a ellos mismos, hay reproches, hay una necesidad de conexión, todas esas dinámicas eran emocionantes para mí”, señaló Blunt.

Además de actuar, Krasinski volvió a la silla de director y sobre cómo lo definiría su esposa como realizador, Blunt destacó que “es dinámico, asertivo, colaborativo; te sientes que estás en buenas manos, sientes que te da fuerza, tiene esponta­neidad, no replantea mucho, sólo lo hace”.

Al ser la primera vez que Blunt y Krasinski trabajaban juntos en un filme, en cierto modo era una prueba, pues convivirían día y noche.

“Estábamos muy nerviosos al respecto, cada uno tenemos nuestro propio proceso, lo raro de ser actor es que tienen la misma actividad, pero no compartes tiempo con la misma gente, nunca compartes la misma locación, no compartes nada más que la idea de lo que haces. Lo que temía es que siendo yo el director ella pensara que no era un buen realizador, que tus ideas no estén bien hubiera sido traumatizante; el hecho de que yo llegara y le dijera: ‘La toma está bien, pero necesito que hagas otra’, a otro director le diría ‘está bien la hago’, pero conmigo se hubiera puesto sen­sible, pero no fue así, si esto funcionó fue porque tuvimos comunicación, lo hablamos demasiado, discutimos el guión, todos los aspectos, si no le gustaba alguna línea o escena.

“También me dijo que no quería que le dijera que era una buena actriz, que ella se ponía en mis manos para sacar las escenas que yo quería, esos aspectos cambiaron lo que hicimos. Diría que esta dinámica ayudó a mi matrimonio”, remarcó Krasinski.

“Es triste saber que estaba en crisis (risas). Había nerviosismo sobre el proceso de trabajo, era una experiencia nueva, el no poder satisfacer el uno al otro como actor o director, pero hallamos un lenguaje secreto que fue efectivo para el proceso y para los personajes. Había noches con whisky; fue un proceso de dos años. Era algo desconocido para nosotros, pero fue emocionante, fue sorpresivo, trabajamos muchos detalles con conversaciones previas. Fuimos muy honestos el uno con el otro, confié en su gusto, en sus ideas, en sus tomas, él me impresionó”, enfatizó Blunt.

Krasinski dijo que quedó “sorprendido” por el desempeño de su esposa, quien realiza el papel “más personal de su carrera”: una madre que busca salvaguardar la estabilidad de su hogar.

“Una semana antes del rodaje fuimos con Rob Marshall, quien estaba editando El regreso de Mary Poppins, él me dijo: ‘estás trabajando con la mejor, ya verás, ya verás, por algo es mi actriz favorita; hasta que estés en el set vas a saber por qué es tan maravillosa’. Llegó el día y tenía razón, siempre he amado el trabajo de Emily, pero cuando rodamos fue como hallar a una Emily que no conocía. Lo hizo tan bien que, por ejemplo, en la escena del baño sólo hay una toma, está impresionante, pero después de hacerla, ella sale del papel y dice: ‘¿qué hay de lunch?’.

Puede salir del papel así de rápido (chasquea los dedos), hay gente que no, siente que hay más poder quedando en el papel, eran de mis partes favoritas cuando regresábamos a casa y hablábamos del día de rodaje”, relató John.

“Yo no soy una actriz del método, como Sir Laurence Olivier, no podría vivir con eso, no me torturo para llegar a una escena, funciona para mucha gente, pero no para mí. Siempre busco hacer las escenas más intensas y emocionales, pero tengo que estar en un lugar feliz, creo que eso también teje un mejor ambiente para todos en el set, soy muy sensitiva a la energía, a cómo se siente la gente; no me gusta cuando llegan a decir ‘no la veas, no te le acerques’, me hace sentir incómoda”, agregó Emily.

Su personaje vive emociones como la pérdida, el miedo y la angustia, y aunque no las ha experimentado a los niveles como se manifiestan en el filme, entiende su rol y busca darle matices.

“Creo que actuar es la última forma de empatía, así que, con este manojo de emociones tan intensas, por las que atraviesa esta madre, digamos que éste es el papel más personal que me ha tocado interpretar, es cercano a mi hogar, el querer que tus hijos estén a salvo. Sólo me dejé llevar por lo que una madre haría y la entendí, fue más fácil que con la alcohólica que hice en La chica del tren (risas). Aunque se trata de una cinta de extraterrestres fue más sencillo, aún más cuando se es madre”. dijo Blunt.

Además, Krasinski comentó que para él es vital remarcar el empoderamiento femenino. “No era negociable, esos dos personajes tenían que salvar el día, así crecí yo, vi a mi madre salvar el día toda la vida, lo mismo pasa con Emily. El feminismo es interesante para mí, soy así no por mi esposa y mis hijas, soy así porque mi mamá fue la que me enseñó todo”.

El actor también destaca la importancia del núcleo familiar en el mundo actual.

“La familia es muy importante para mí, quería hacer una película sobre eso, puesto que ahora que todo se ha vuelto más inestable y fuera de control creo que estamos volteando a vernos como comunidad de nueva cuenta, la gente está volviendo a confiar en la gente. Estamos volviendo a llorar en el hombro de alguien, literalmente, no necesariamente tiene que ser tu familia, puede ser tu amigo, vecino, pero esa idea de confiar está regresando”.

Ingresa a centro de rehabilitación de adicciones

Durante el año pasado hemos podido verle en películas de éxito a nivel internacional como es La seducción, El sacrificio de un ciervo sagrado o Animales fantásticos y dónde encontrarlos, sin embargo Colin Farrel no estaría pasando por su mejor momento personal y desde hace una semana se encontraría ingresado en un centro de desintoxicación. Según ha informado el portal Daily Mail, el actor ha ingresado voluntariamente en un centro de rehabilitación de adicciones en Estados Unidos la semana pasada como medida preventiva, con el objetivo de no volver a consumir. Después de un año de mucho trabajo Colin sentía que su fuerza ante las adicciones comenzaba a flaquear tras rodar tres películas, por eso mismo y antes de caer de nuevo ha decidido por su propia voluntad ponerse en manos de profesionales. "Todos sabemos que Colin es un adicto, durante 12 años se ha mantenido sobriosobriedad", confiesa una fuente al portal británico, que añade: "otra semana y podría haber comenzado a consumir nuevamente". Y es que Colin ya luchó contra sus adicciones durante más de una década, empezando en 2015 un tratamiento, por encontrarse según él mismo reconoce: "fuera de control". Evitando así su recaída y en un acto de fortaleza el irlandés se encuentra en un centro de rehabilitación de lujo en Arizona. La clínica Meadow, cuyo precio ronda los 36 mil dólares al mes y puede realizar actividades que van desde pasear a caballo o practicar Taichi o meditación. Por sus habitaciones también han pasado celebridades como Kate Moss, Selena Gomez o Kevin Spacey.

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