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¿Puede un gobernante ignorante saber lo que nos beneficia a todos? ¿Puede gobernarnos alguien más limitado mentalmente que nosotros?¿Cómo opera la magia de un iletrado que sabe más que nosotros lo que nos conviene?
Eloy Garza
mayo 25, 2018, 7:18 am

Los candidatos presidenciales se ostentan como buenos recaudadores de impuestos. Ricardo Anaya no lo dice, pero su Renta Básica Universal se sustenta en el aumento recaudación fiscal. De otra manera no podría cristalizar su promesa de campaña. AMLO es más cuidadoso: dice que en vez de cobrar más impuestos, impedirá que su gabinete nos robe. Con ese excedente cubrirá la obra pública de su sexenio.

José Antonio Meade es básicamente un cobrador. Su experiencia como servidor público le ilustra que sin impuestos no hay Estado, sin Estado no hay justicia social y sin justicia social imperaría la ley de la selva. Miente: los impuestos son un robo forzado. No importa si se grava el usufructo de un vehículo (tenencia), el título de propiedad de un inmueble (predial) o la renta de un cuarto de hotel (hospedaje). La institución del impuesto no es un acto voluntario. Niéguese el lector a pagarlo. Verá lo que le sucederá.

En México, como en la mayoría de los países occidentales, todos obtenemos ingresos mediante transacciones comerciales. Ganamos con acuerdos mercantiles voluntarios. Cooperamos e interactuamos. Pero sólo el Estado obtiene ingresos con el uso de la violencia coercitiva. Gana de lo que producimos los demás. Se roba parte de nuestras ganancias. ¿A donde las destina? ¿Algún gobernante es capaz de decirnos en qué usa estos ingresos? ¿Habrá quien se trague el cuento de que no va a parar a sus bolsillos?

¿Puede un gobernante ignorante saber lo que nos beneficia a todos? ¿Puede gobernarnos alguien más limitado mentalmente que nosotros?¿Cómo opera la magia de un iletrado que sabe más que nosotros lo que nos conviene? ¿Cómo puede tener más noción de en qué gastar el dinero que nos quita en forma de impuestos? La magia existe en la poesía, en el arte. No en el gobierno. Ahí solo se alienta la ilusión de los incautos y la voracidad de los vivales. El gobierno es la mafia del poder.