La Carpeta:
1 de 10
 
No sólo comunican mal, sino que derrumban sus puentes de salida y retroalimentación atacando a los medios. ¿En dónde habré visto algo parecido?
Francisco Tijerina
diciembre 22, 2017, 5:52 am

“No mates al mensajero.” // Refrán popular

Entre más las ves, más te das cuenta de que las crisis comunicacionales son muy parecidas en las instituciones públicas y las privadas.

El futbol profesional en Monterrey ha pasado de ser un deporte espectáculo a convertirse en una religión que raya en el fanatismo y que por esta sola circunstancia deberían cuidar en extremo sus directivos, principalmente en su comunicación.

En unos cuantos días los Rayados del Monterrey han enfrentado un par de crisis de comunicación las cuales no ha sabido manejar y mucho menos resolver.

Primero el tema de la pretendida prohibición a hinchas de los Tigres de acceder a su estadio con su playera puesta, misma que les valió críticas al por mayor y de estar a un tris de ser sancionados por la Profeco. Al final, a regañadientes, tuvieron que recular.

Al final del partido de campeonato un seguidor de Tigres se coló a la cancha y se tomó una foto con un mensaje subido de tono hacia sus rivales. Lo que en teoría debería ser un procedimiento de revisión y toma de medidas por la violación a los protocolos de seguridad, terminó en una suspensión a representantes de medios de comunicación en algunos casos por seis meses y otros hasta por un año.

No sólo comunican mal, sino que derrumban sus puentes de salida y retroalimentación atacando a los medios. ¿En dónde habré visto algo parecido?

De la pretendida suspensión a los comunicadores, realizada por el mismo club y la Federación Mexicana de Futbol, sólo diré que es de lo más endeble debido a que la determinación violenta el principio de derecho al trabajo que tienen los hoy sentenciados, amén de que fueron castigados sin darles derecho de réplica, dejándolos en la más completa indefensión.

Se equivocan, se vuelven a equivocar y se siguen equivocando.

La comunicación debe ser una de las principales herramientas de nuestro tiempo y los Rayados desde hace mucho la manejan de manera obsoleta e inapropiada. Ojalá cambien, lo digo por su bien, porque podrán ser un excelente equipo en la cancha, pero con una mala comunicación y los medios en su contra, de poco las valdrá y esto, tarde o temprano, repercutirá en lo más preciado que tienen: sus finanzas.