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No es casualidad que apenas saliera de una reunión privada con AMLO, y Mario Delgado declarara a los medios que Sergio es un buen muchacho con muchos contactos en el mundo cultural.
Eloy Garza
septiembre 28, 2018, 9:47 am

Sergio Mayer tiene los mismos derechos que sus demás compañeros diputados para ser designado presidente, secretario o vocal de una comisión parlamentaria.

Mayer está en libertad de cabildear nombramientos para sí mismo en las comisiones ordinarias y especiales que más le plazca. Nadie tiene por qué impedirle esa posibilidad.

La queja de muchos tuiteros y analistas políticos en contra de Mayer —un tipo buena gente aunque algo despistado— estriba en que AMLO y su partido, Morena, habían machacado mucho con encomiar el papel de los intelectuales, sobre todo los de ideología de izquierda. Elena Poniatowska le dio su respaldo a AMLO. El finado Carlos Monsiváis lo legitimó en el mundo cultural.

Durante su cierre de campaña, AMLO rememoró a Fernando del Paso y a los inolvidables Sergio Pitol y a Carlos Montemayor, ambos ya fallecidos. Se supone que con estos pesos pasados detrás de AMLO la cultura florecería en México. Y nada indica que no sea así.

Estos tuiteros y analistas quejosos suponen que la alianza AMLO-intelectuales no se tradujo en espacios más preponderantes para la cultura en el ámbito legislativo, porque se nombró a Mayer.

Y sobre todo, alejan que no habrá una buena gestión de presupuestos para la cultura, área tan menospreciada por el actual gobierno federal.

Yo no creo que la designación de Sergio Mayer sea un contrasentido, a pesar de que las declaraciones recientes de Sergio, ya como diputado, han sido desafortunadas, tristes y francamente mediocres. En eso ha metido la pata.

No es casualidad que apenas saliera de una reunión privada con AMLO, y Mario Delgado declarara a los medios que Sergio es un buen muchacho con muchos contactos en el mundo cultural.

El problema es que muy pocos de esos contactos han defendido al exGaribaldi. Lo están dejando solo. Y nadie se cree esa vacilada de que AMLO está al margen de las designaciones en el Congreso de la Unión. Es innegable que por sus ojos pasó la aprobación de Mayer al frente de esa surtidor de dinero público.

Entre los 500 legisladores que integran la Cámara de Diputados, AMLO eligió a Sergio Mayer para gestionar recursos en un área tan sensible como lo es la cultura en México. Sus razones tendrá. Seguramente está a punto de explicarlas. El tiempo apremia.