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La desaparecida actriz Carrie Fisher habrá sido la "alocada tía Mame" para el "cuadrado" y hogareño Mark Hamill, pero pese a sus diferencias, los hermanos de Star Wars se llevaron siempre bien, hasta el final // "Es momento de dar un paso atrás y encarar los abusos" // Kate del Castillo se desnuda en contra del maltrato animal.
Staff
diciembre 13, 2017, 11:41 am

La desaparecida actriz Carrie Fisher habrá sido la "alocada tía Mame" para el "cuadrado" y hogareño Mark Hamill, pero pese a sus diferencias, los hermanos de Star Wars se llevaron siempre bien, hasta el final.

Aunque ambos saltaron a la fama con sus papeles en Star Wars en 1977 y se mantuvieron inextricablemente unidos a través de su familia de la pantalla, Hamill dice que se perdió mucho de la vida de Fisher, durante "los años de Bryan Lourd" y cuando su hija Billie Lourd era una bebé. Por eso, aun antes de su inesperada muerte el año pasado, se sintió especialmente agradecido de pasar tiempo con su amiga durante la filmación de Star Wars: The Last Jedi (Star Wars: Los Últimos Jedi).

"La veía periódicamente en eventos benéficos o donde hubieran celebraciones de 'Star Wars' y cosas así. Pero esta fue la primera vez que realmente pudimos pasar el rato disfrutando juntos. Incluso si no estaba filmando iba para entrenar acrobacias y esto o aquello, pruebas de cabello, y entraba a su tráiler a pasar un rato con ella y (su perro) Gary", dijo Hamill.

"Teníamos un nivel de confianza que desarrollamos a lo largo de todos estos años. Ella me conocía. Sabía que yo realmente no había cambiado. Sabía que no estaba ahí buscando algo". Fisher al parecer era adorada por todo el elenco, tanto por quien era como por lo que el personaje de Leia significaba para ellos. Su muerte a los 60 años llegó tras haberse terminado el rodaje, pero les presentó un problema a los cineastas que esperaban que Leia también fuera parte del próximo filme.

El guionista y director de The Last Jedi, Rian Johnson, dijo que al final no cambió nada de su papel en esta película, la octava en la serie de Star Wars sobre las vidas y aventuras del clan Skywalker. Eso es algo con lo que J.J. Abrams tendrá que lidiar en el Episodio IX, en el que Fisher iba a tener un papel mucho más prominente.

"Tendremos que encontrar la manera de darle su cierre en el IX, pero nunca podremos reemplazarla", dijo Hamill.

Aunque nadie puede decir exactamente qué significa el arco narrativo de Leia en The Last Jedi, que se estrena el viernes, Johnson espera que sea una experiencia emocionante.

"Lo hizo tan bien", dijo Johnson. "Siempre pienso en los fans que no la conocieron en la vida real y crecieron viéndola y es como si todos estuvieran viviendo su propia pérdida. Ver esto va a ser realmente emotivo para quienes ella significó algo. Espero que sea bueno. Espero que signifique algo para ellos".

Muchos en el elenco hablaron casi indistintamente de la enérgica princesa convertida en generala y de la valiente y auténtica actriz que la encarnaba, considerada parte de la realeza de Hollywood. Las mujeres en particular recuerdan cómo las afectó el personaje de Leia cuando eran pequeñas.

"Realmente recuerdo haber pensado, 'Ella es diferente, no es como todas las demás", dijo Gwendoline Christie de la primera vez que vio a Leia cuando tenía 6 o 7 años. "Pensé, 'quiero ser como ella'".

Pero fue la extraordinaria personalidad de Fisher lo que le vino a todos a la mente.

"Es difícil hacerle justicia, describir la vida de alguien. Ella era tan complicada", dijo Adam Driver, quien interpreta a su distanciado hijo.

"Siempre es emocionante ver a alguien que no está interesado en ajustarse a ninguna manera en la que uno debería comportarse. Y creo que ella representó eso con un gran sentido de ironía", expresó.

Fisher hizo que la debutante Kelly Marie Tran se diera cuenta de "cuánta valentía requiere ser uno mismo cuando está en una plataforma pública".

"Era tan auténtica y abierta", dijo Tran. "Siempre será un ícono como Leia pero también como Carrie. Qué gran ejemplo. Soy muy afortunada por haberla conocido".

Pero la famosa franqueza y espíritu de Fisher era solo una parte de una personalidad compleja, según Hamill, quien después de 40 años conociéndola llegó a ver sus matices.

"Así de dura como era y así de venenoso como su humor podía ser, era realmente vulnerable de alguna manera. Aunque no éramos hermanos en la vida real, yo sentía cierta actitud protectora. Me ponía a la defensiva cuando la gente la criticaba y me enojaba cuando ella era autoindulgente, y lo era mucho. Pero yo la amaba tanto", dijo Hamill.

"Cuando me enojo y me vuelvo egoísta y pienso, 'Diablos Carrie, siempre fuiste tan oportuna en todo, ¿qué te pasó?’, tengo que decir que al menos tenemos eso”, añadió. “Tenemos que dar las gracias por el tiempo que pasamos con ella. Y una cosa sí sé: ella hubiese querido vernos riendo y felices, no malhumorados y deprimidos porque ya no está con nosotros".

"Es momento de dar un paso atrás y encarar los abusos"

Protagonista de cintas tan populares como Pretty Woman o An Officer and a Gentleman, a Richard Gere hace años que se le identifica con su budismo militante y su pelea por los desfavorecidos. En una entrevista, se extendió en el tema de los abusos: "Es momento de dar un paso atrás". "Nunca he tenido insinuaciones cuando era joven y empezaba en el cine, me refiero en el sentido sexual, pero sí en el sentido de poder. No somos perfectos, todos los que tienen poder abusan, todo el mundo lo hace", afirmó el actor, de visita en Madrid para promocionar su nueva película, The Dinner (La Cena), del israelí Oren Moverman. Opina el protagonista de Cotton Club que, aunque haya saltado el asunto de los abusos sexuales en el cine, este problema "está en todas partes, desde los trabajadores de los campos a los empresarios de más poder, es lo mismo". Y este es claramente un momento en el que tenemos que dar un paso atrás y pedir a los poderosos que se miren a sí mismos y piensen si han utilizado su poder para abusar de los que eran inferiores; y también es el momento de analizar si yo mismo permití que abusaran de mí porque era más débil", reflexionó. En The Dinner, Moverman pone sobre el tapete un amplio abanico de cuestiones incómodas, todas ellas relacionadas con el comportamiento humano, basándose en la relación de dos hermanos, Paul y Stan Lohman (Steve Coogan y Gere, respectivamente), que aprovechan una cena de lujo con sus esposas para hablar de sus hijos. Los chicos, tres adolescentes, han torturado y matado a una indigente que dormía en un cajero y han colgado el video en internet. Stan, congresista que aspira a gobernador, parece dispuesto a renunciar a su futuro político si su familia le respalda. Para mí la película va sobre responsabilidad y sobre cómo nos vemos a nosotros mismos dentro de nuestra familia, pero también en el universo y si somos responsables solo de cara a los que tenemos cerca, en nuestro entorno más próximo, o hasta dónde es de profundo nuestro sentido de la responsabilidad", explicó Gere. Es evidente, dijo, que "esos chicos han hecho algo terrible y que hay un veneno muy fuerte dentro de ellos, tanto que no sabemos si podrán vivir con ello si no lo aceptan y pagan por ello. Y tampoco si nosotros, al admitirlo, creeremos que el veneno pueda salir". Hilvanó Gere estas cuestiones para concluir que "todos tenemos que admitir que este es un mundo loco". Convivimos con historias trágicas de refugiados que escapan de lugares horribles y que no encuentran un hogar, que los rechazan en todas partes a los que antes han explotado durante todo el camino. El mundo en el que vivimos nos exige que tomemos una decisión: si aceptamos nuestra responsabilidad o no", concluyó. A LA ESPERA DE QUE EL OSCAR SU ACUERDE DE ÉL Aunque Gere está en todas las guías especializadas como uno de los actores más taquilleros de la historia, nunca ha ganado un Oscar; "estaría encantado de que me nominaran para un Oscar o cualquier otro premio grande, pero no me molesta que no lo hayan hecho", asegura. Lo que hoy le preocupa, precisó, es "encontrar guiones realmente buenos que aborden temas comprometidos" pero reconoció que también es difícil hallar directores o actores que los quieran hacer. Es la segunda vez que trabaja con Oren Moverman tras Time Out of Mind (2014), la célebre cinta que popularizó la imagen de Gere caracterizado de indigente al confundirlo una señora en Nueva York con un auténtico homeless. En Madrid, se prestó a acudir a un pase previo de La Cena, que se estrena el próximo viernes día 22 de diciembre, porque la recaudación iría a beneficio de la Fundación Rais que lucha contra la exclusión social con la que colabora junto a su novia española, Alejandra Silva, activista como él. "Es increíble lo bien sincronizados que estamos, tenemos mucho en común, coincidimos en casi todos los temas", manifiesta con una gran sonrisa el actor, a quien le brillan los ojos cuando afirma que, como cualquier otra pareja, a su novia y a él les encanta ver series en el sofá. "No veo mucha tele, pero nos gusta 'Game of Thrones', a mi hijo también", apuntó el protagonista de Chicago, que acaba de rodar Three Christs con Peter Dinklage, Tyrion Lannister en la saga de HBO.

Kate del Castillo se desnuda en contra del maltrato animal