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A “Rocky” se le quiere, pero también se le respeta, todos saben pero no lo dicen, que está entrenado para vigilar; es una especie de agente encubierto que vela por la seguridad de Los Pinos.
Staff
junio 15, 2012, 12:58 pm

Vive en Los Pinos, pero es muy discreto. Aunque goza de una figura atlética y pertenece a una especie activa y de gran inteligencia, deambula por la casa presidencial con una tranquilidad que llama a la confianza.

Está entrenado, pero su talante le ha permitido ganar el cariño de todos. Lo mismo se le ve en los jardines de Los Pinos que en los edificios y despachos donde trabaja el Presidente de la República. Todos lo llaman “Rocky” y es de la familia presidencial.

Esta mañana, el labrador Golden Retriever se plantó a un lado del atril y ahí se quedó observando al presidente Felipe Calderón.

El mandatario, quien anunciaba la cancelación de un proyecto que podría afectar una zona ambiental en el Golfo de California, volteó a verlo con una sonrisa, la que siempre le dispensa cuando está a su lado.

Tranquilo, “Rocky” no se inmutó. Se echó a un lado del Presidente y luego comenzó a rascarse. Las sonrisas no pudieron contenerse ante el desparpajo de “Rocky”. El murmullo de los invitados a la casa presidencial se escuchaba en el ambiente. Quien a menudo visita Los Pinos se encuentra también con frecuencia a este ejemplar canino hijo de otro legendario: “Laster”.

“Rocky”, un labrador golden Retriever, es la mascota de la familia presidencial. Es común verlo en los jardines de Los Pinos jugando o correr por el pasto. Echarse y dar vueltas.

Aunque tienen otro perro, “Laster”, quien siempre se acerca juguetón a Calderón es “Rocky”.

Durante la comida de la reunión de anual con embajadores y cónsules, la tarde del 7 de enero de 2011, Calderón daba cifras de cómo las tasas de homicidios en otros países como Brasil, Venezuela o Colombia son más altas que las de México. De pronto, apareció “Rocky” entre las mesas y se paró justo a lado del atril presidencial.

Tras un paseo entre las mesas dispuestas en la Hondonada, Calderón incluso interrumpió brevemente su discurso. Al dirigirse al perro para que se alejara del lugar, los asistentes a la comida sonreían. “Rocky” gusta a la gente y no duda en hacer evidente que el Presidente lo trata bien.

A “Rocky” se le quiere, pero también se le respeta, todos saben pero no lo dicen, que está entrenado para vigilar; es una especie de agente encubierto que vela por la seguridad de Los Pinos.

// El Universal