La Carpeta:
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¿Tiene José Antonio el apoyo del PRI? ¿Del PRI de Ernesto Zedillo? ¿Del de Carlos Salinas de Gortari? ¿Del priismo que se coaligaría con Anaya a través de Manlio Fabio Beltrones? ¿Del priismo del PES de Miguel Ángel Osorio que apoya a López Obrador?
Jose Jaime Ruiz
diciembre 17, 2017, 6:32 am

El artículo de Liébano Sáenz publicado en Milenio y en su blog sí tiene desperdicio. Sostiene Liébano:

1.- "Lo que adquiere relieve es el perfil del candidato. Ahora más que antes, el candidato es la propuesta."

2.- "De siempre, una campaña son razones y emociones. En el primer plano es considerablemente más fácil construir la adhesión al candidato José Antonio Meade. El tema está en el espacio de los sentimientos, las actitudes y las decisiones que tienen como origen más el corazón y la víscera, que el cerebro."

3.- "Los rasgos diferenciadores del candidato Meade respecto a sus principales adversarios es su prudencia, su carácter auténticamente ciudadano en el sentido de no militancia política, y su probada y exitosa experiencia en las más altas responsabilidades del servicio público."

4.- "...la cuestión no es sumar votos, sino sentar las bases para lo que sería la gran oportunidad que depara gobernar al país con la extraordinaria plataforma que significan las transformaciones realizadas en los últimos años."

5.- "Estimo que el reto de José Antonio Meade no es obligar al elector a la razón, sino también incursionar en el terreno de las emociones y, desde luego, participar con su propuesta en el generalizado deseo de cambiar para mejorar. Ricardo Anaya, con malicioso cálculo, ha pretendido ubicarlo como el candidato de la continuidad, cuando Meade es el único de los contendientes diferenciado por su no pasado de militancia partidaria."

6.- "Meade no solo tiene el apoyo del PRI, también el Partido Verde y Nueva Alianza se le han sumado y acreditan la unidad y cohesión, que no muestra la competencia."

7.- "...contra quienes van a apostar a las emociones, la realidad del país se impone y propicia que la capacidad y los valores importen, también la fuerza de las convicciones. Eso abre espacio y oportunidad a Meade candidato."

Liébano es un profesional del halago y Cuchara mayor: necesita mantener sus negocios. Liébano se equivoca conscientemente, lo suyo es dorar píldora, administrar placebos políticos, ejercer sus "liebandades".

Si José Antonio es la propuesta, la contraoferta es la alternancia, el voto de castigo, el cambio, la ruptura. Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya lo tienen bien claro: en el 2018 se castigará al sistema y su representación presidencial y expresidencial. Meade no es el candidato del PRI, es el candidato de Los Pinos: Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

El 2018 no se puede reducir, como mal lo lee José Antonio y su coro, entre la Razón y la Emoción. La crítica no se reduce al enfado, al enojo. Hay muchos elementos de agravio que representa Meade, y van desde la economía (gasolinazo) hasta la seguridad (la nueva ley que legitima la violencia ilegítima del Estado en contra de los ciudadanos). Asistimos al cambio o al continuismo.

A veces la complicidad suele enmascararse en prudencia. José Antonio no es un ciudadano, ha sido un burócrata privilegiado. Carece de la horizontalidad ciudadana, al contrario, cortesano de altos vuelos, es un significativo personaje de la dominante clase política, por tanto, responde a los intereses de su clase, no a los intereses ciudadanos. Sólo desde el mundo feliz de Liébano se puede afirmar eso de "su probada y exitosa experiencia en las más altas responsabilidades del servicio público".

En el 2018 no se trata de un pasado partidista del candidato, en Nuevo León el priismo de Jaime Rodríguez Calderón no fue óbice para darle un voto mayoritario e histórico. A Ricardo Anaya no lo arrastrará su panismo, como tampoco el priismo-perredismo-morenismo a Andrés Manuel. El problema es otro, José Antonio es el candidato de Fox, de Calderón y de Peña.

¿Tiene José Antonio el apoyo del PRI? ¿Del PRI de Ernesto Zedillo? ¿Del de Carlos Salinas de Gortari? ¿Del priismo que se coaligaría con Anaya a través de Manlio Fabio Beltrones? ¿Del priismo del PES de Miguel Ángel Osorio que apoya a López Obrador?

Hasta hoy José Antonio Meade sigue siendo no el candidato sino el anticandidato, quiéranlo o no las "liebandades" de Sáenz.