La Carpeta:
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Sí pajaritos, no sé ustedes, pero yo padecí como pocas veces estas campañas políticas que ayer llegaron a su fin. No había día que no me levantase, durante los últimos tres meses, y prendiera la radio o la televisión, y tuviera que ver u oír las mismas caras falsas, las mismas palabras huecas, las mismas promesas de siempre
Staff
junio 28, 2012, 8:44 am
¿Sabe o no sabe?

El Duende Preguntón

EL UNIVERSAL

Sí pajaritos, no sé ustedes, pero yo padecí como pocas veces estas campañas políticas que ayer llegaron a su fin. No había día que no me levantase, durante los últimos tres meses, y prendiera la radio o la televisión, y tuviera que ver u oír las mismas caras falsas, las mismas palabras huecas, las mismas promesas de siempre. O si ya lograba salir de mi casa y mejor ponía música para no escuchar los infernales spots políticos, no faltaba que en el tráfico el auto se detuviera y al voltear contento a admirar el paisaje me topara otra vez con la sonrisa fingida y la imagen arreglada de algún candidato o candidata que me pedía su voto y me juraba que “ahora sí” me iba a cumplir.

Y al fin, oficialmente, desde las 12:00 horas de hoy, parará el bombardeo de spots en la radio y la televisión al concluir las campañas por la Presidencia y para el Congreso, además de las de gobernador en varios estados. Eso sí, los carteles, fotos y espectaculares que han contaminado el paisaje de nuestras ciudades, y que contaminarán todavía más cuando se los lleven al basurero, seguirán ahí por varias semanas, aunque la ley diga que tienen que ser retiradas en el mismo plazo, es decir que ya no deberían estar en las calles.

La verdad, pajarracos, yo no entiendo cuál fue el beneficio de la tan cacareada Reforma Electoral de 2009; sí, que bueno que regularon la publicidad política y que ya no podía anunciarse más en la radio y TV el candidato que más dinero tuviera, sino que todos tuvieron acceso a los tiempos equitativos en los medios contratados por el IFE, hasta ahí me parece bien; pero de eso a que los ciudadanos tengamos que soportar todo el día y a toda hora la emisión de millones de anuncios políticos que nos taladran el cerebro, no creo que eso esté bien.

Porque en muchos casos esa parte de la ley electoral logra el efecto contrario de lo que busca: si lo que quiere es promover la participación y que la gente vote, conozca las opciones y candidatos, al volverse un martirio para los electores, un bombardeo constante, llega a ser molesto y puede ocasionar que la gente decida abstraerse del tema electoral por cansancio o hartazgo.

Porque además, pajaritos, les preguntó, ¿alguno de ustedes recuerda algún buen comercial, algún eslogan ingenioso, algún jingle creativo en los millones de spots que nos obligaron a chutarnos?

¿Verdad que es difícil? Por si fuera poco con lo aburrido y tedioso que resulta oír hablar a un político o política que nos viene a decir que sí resolverá los problemas, que él sabe lo que nos afecta y que ella sí es diferente y podrá ayudarnos; si encima de esos comerciales que se hacen sin creatividad e ingenio por parte de los candidatos y sus publicistas, el efecto es aún peor, ya que además de hartos terminamos molestos por la incapacidad creativa de los quienes quieren vender promesas y candidatos como si fueran mercancía, pero muy mala mercancía.

La buena noticia es que esa parte ya pasó y después de ayer, y ojalá que después del domingo que se realicen las votaciones, esperemos descansar un poco de tanta palabrería política, promesas vanas y ataques entre políticos. Y no es que yo promueva que no voten o que no se involucren en los temas electorales, claro que hay que hacerlo, pajarracos, porque el voto es la única forma, la mínima manera que nos dejan las élites políticas y económicas de poder expresar nuestra opinión, nuestra decisión en un país donde siempre deciden todo los que tienen poder y los que tienen dinero.

Muchos dicen que el voto no funciona y que de todas maneras los políticos y caciques empresariales hacen lo que quieren, pero yo digo que no, que sí todos salimos a votar y lo hacemos libre y conscientemente, con información pero de la buena, no de la que venden los spots, podremos poco a poco, sin esperar milagros ni redentores, ir cambiando las cosas en este país. Así que votemos, pero por favor en un futuro, pidamos que no se repita el martirio de los spots y la porquería de basura electoral.

EL BAUL DEL DUENDE... A todos los lectores, pajaritos y pajarracos, les ofrezco una disculpa porque un viaje imprevisto de la Mafufa que me obligó a dejar de escribirles estas líneas por unos días, pero ya estoy de vuelta y como siempre les digo, con el aprecio y afecto que les tengo, ¡Regresaré! Ja, ja, ja, j