La Carpeta:
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No, no la veda a la promoción de las autoridades no significa estar de vacaciones. A ver si les avisan en el Municipio de Monterrey para que de una vez por todas se pongan a jalar y arreglen el titipuchal de semáforos que ahora tienen descompuestos.
Francisco Tijerina
junio 19, 2012, 9:12 am

En tiempos electorales la dinámica de la Administración Pública cambia radicalmente y ante la veda impuesta por la autoridad en el sentido de que no se puede hacer promoción de obras, hay quienes se confunden y toman el periodo como si se tratase de vacaciones.

Sin embargo ni la ciudad, ni es estado y mucho menos el país, detienen su marcha. Se requiere dar mantenimiento y servicios a la comunidad, pero pareciera que hay quienes no le dan a este punto mayor importancia.

¿Se ha percatado en las últimas semanas de la cantidad de semáforos que han estado fallando en Monterrey? Obra de los fuertes vientos, de los accidentes, pero en mucho de la falta de mantenimiento, estos necesarios aparatos han empezado a ser la nota de todos los días en diversos puntos de la capital regia. Ya desde hace un par de meses habíamos advertido que una buena cantidad de “leds”, esos pequeños foquitos que se conjuntan en cada uno de los colores de los semáforos, estaban fallando, pero ahora no se trata de las luces, sino del sistema entero, que deja de funcionar en cruceros importantes un día sí y otros también.

Será la época electoral o el “Año de Hidalgo”, el punto es que aún faltan cuatro meses para que finalice la administración encabezada por Fernando Larrazábal, quien promete volver al cargo cuando pase la elección. Habrá que ver si cuando regrese el hoy candidato, las cosas vuelven a arreglarse o por el contrario, empeoran. ¿Dependerá de los resultados electorales para si mismo y para el grupo que representa el que le brinde a los regiomontanos la calidad de servicios que merecemos? No lo sé.

El hecho es que al fallar los semáforos en cruceros peligrosos se pone en riesgo la vida de muchísimas personas. Coincidentemente con esto, sucede que la lógica indicaría que a fin de poner remedio al asunto estarían “de clavo” varios cumplidos agentes de tránsito ordenando el tráfico para evitar, precisa y justamente, el que ocurran accidentes, pero no es así. ¿Habrá gato encerrado?

No puedo dejar de cuestionarme porque en esto, como en muchas otras cosas de la vida, no existen las coincidencias.

No, no la veda a la promoción de las autoridades no significa estar de vacaciones. A ver si les avisan en el Municipio de Monterrey para que de una vez por todas se pongan a jalar y arreglen el titipuchal de semáforos que ahora tienen descompuestos.