La Carpeta:
1 de 10
 
Como en esta santa democracia no son capaces de ponerse de acuerdo y ceder, se impone una salomónica solución vía la suerte y para ello es que hoy hago la siguiente propuesta.
Francisco Tijerina
noviembre 5, 2018, 8:44 am

“Gobernar es el arte de crear problemas con cuya solución mantiene a la población en vilo”. // Ezra Pound

Peleando hasta en el “último grito de la cumbancha”, los partidos políticos no son capaces de ceder y lejos de preocuparse por la ciudadanía o enfocar las baterías en la elección extraordinaria, intentan arrebatarse en el Congreso el control de un Concejo Ciudadano de Monterrey que operará ya no por dos meses, sino por un mes y medio.

Y me pregunto, ¿de verdad es relevante lo que haga o deje de hacer el Concejo? Porque no tendrán espacio de maniobra, no modificarán leyes, apenas tendrán posibilidad de saber qué es lo que hace un regidor y no tendrán la posibilidad de proponer, mucho menos de cambiar o modificar algún Reglamento. Entonces, ¿para qué tanto pleito?

El “alcalde en funciones” terminará siendo como un chalán al que le encargan el tendajo y párele de contar. ¿Podrán nombrar funcionarios, hacer designaciones, remover o colocar secretarios? Me parece que no.

Pero me quiero referir a la elección de este Concejo que por todos lados se ha entrampado y diese la impresión de que a nuestros partidos les vale una pura y dos con sal.

Como en esta santa democracia no son capaces de ponerse de acuerdo y ceder, se impone una salomónica solución vía la suerte y para ello es que hoy hago la siguiente propuesta.

Elegir a 30 notables, no por nombres sino por cargo o instituciones, que harán por escrito la propuesta de dos nombres para formar parte del Concejo. En ellos incluimos al Gobernador, el Presidente del Poder Judicial, cada uno de los partidos políticos representados en el Congreso, los Rectores de las Universidades más importantes, los Colegios de Abogados, Ingenieros Civiles, Arquitectos, Médicos, la Comisión de Derechos Humanos, las Cámaras y ONG’s de verdad (porque “patitos” hay muchas).

Luego viene el show, porque hay que hacer show claro está y en una ánfora se incluyen 30 pelotitas iguales en cuyo interior está una papeleta con el nombre de una de las instituciones participantes y de acuerdo al sorteo ellas eligen al Presidente del Concejo, Síndicos y cada uno de los regidores; en caso de que aparezca un nombre repetido, se extrae la segunda propuesta de la misma agrupación y en caso de que se repitiese, pues les piden que designen a la persona… así, el Presidente del Concejo será definido por la simple suerte y no podrá repetirse.

La modalidad impide el cabildeo o presión y asegura que los integrantes del cuerpo colegiado sean las mejores personas de nuestra comunidad en un acto absolutamente democrático y transparente.

En este momento inédito de nuestra historia se requiere de soluciones prácticas, porque visto está que los partidos no entienden, no cambian y no quieren cambiar, así es que es necesario hacerles entender que la ciudadanía puede implementar medidas que por encima de ellos cumplan con la obligación y de una vez por todas cierren este capítulo.

Menos brincos, que el suelo está bastante parejo.