La Carpeta:
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El aumento al precio de las gasolinas tendrá que darse, más tarde o más temprano, porque la paridad del dólar con el peso mexicano no se puede mantener artificialmente.
FELIX CORTES CAMARILLO
febrero 3, 2017, 4:24 am

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No habrá gasolinazo mañana, no habrá gasolinazo el 10 de febrero ni habrá durante varios meses la implementación de los “lineamientos” del IFT para los periodistas que conducen sus propios programas de radio y televisión, censura encubierta —diga lo que diga el señor Gabriel Contreras, presidente del organismo, en sus malabares y maromas retóricas con las que quiere defender su procedimiento.

La trampa es muy sencilla: la Ley de Telecomunicaciones se aprobó en 2014, estableciendo el derecho de las llamadas audiencias a que los comunicadores establezcan una clara diferenciación entre lo que es información y lo que es opinión. Según Contreras, esos son los “qués”. Su órgano burocrático lo único que hizo fue formular, a su mejor saber y entender, los “cómos”. La pelota queda, así, en la cancha del Congreso, que nunca debió aprobar la ley en esos términos. Como dice el señor Contreras, si no les gustan las leyes que sus congresistas les dieron, hagan que esos mismos legisladores las reviertan, no le echen la culpa a un organismo que simplemente las interpreta y lanza sus lineamientos, redactados con un criterio que insulta a las “audiencias” tratándolas como niños de pecho incapaces de distinguir cuando un análisis de la información conduce a una conclusión editorial y cuando los datos difundidos son hechos simples que constituyen la esencia de la noticia.

El tema tomó relevancia el martes pasado, cuando el abogado de Los Pinos, a nombre del Ejecutivo, presentó una controversia constitucional contra las ocho leyes que pretenden restringir la libertad de expresión en la Ley de Telecomunicaciones. Ese mero hecho puso de manifiesto el espíritu que se encuentra detrás del frenazo al previamente anunciado aumento a las gasolinas para mañana, de alrededor de un ocho por ciento.

Esos pequeños eventos, impulsados con entusiasmo por la intolerancia de Donald Trump y sus mensajes casi cotidianos de falta de respeto hacia nuestro país y nuestro gobierno, han tenido la virtud de unificar a los mexicanos... en su contra. Si el gasolinazo no se produce mañana ni una semana más tarde, los índices de aceptación del presidente Peña, que andaban por los suelos, se han acercado a 20%, lo cual tampoco es un récord envidiable. El mismo efecto tendrá el seguimiento a la controversia constitucional.

El mismo efecto tendrá si el gobierno de México sigue funcionando como una fe de erratas de los mensajes del presidente Trump, aclarando que lo que se filtró que dijo un Presidente a otro no es así. Tenme un poco de paciencia, cantaría Peña a dúo con Lola Beltrán.

Pero la paciencia es un bien no renovable; suele agotarse. El aumento al precio de las gasolinas tendrá que darse, más tarde o más temprano, porque la paridad del dólar con el peso mexicano no se puede mantener artificialmente y porque el precio de referencia de la gasolina que se fija en Texas no tiene tendencia a la baja, como el precio del crudo tendrá que volver a subir, reflejándose esa alza en el precio del tanque lleno. También, porque el fuego nutrido de agresiones verbales y ejecutivas por parte del Presidente de Estados Unidos no tiene traza de desaparecer o disminuir en su rudeza y frecuencia.

PILÓN.- Se escribió aquí, en el momento oportuno, que en lo que se refiere a la estruendosa acusación por parte del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, en contra de sus antecesores de haber tolerado y propiciado la administración de medicamentos falsos, caducos o adulterados a niños veracruzanos enfermos de cáncer, sería igualmente ruin y criminal si se probaba cierta que si se demostraba infundada.

También se dijo que el tiempo transcurrido desde los hechos de la denuncia y la naturaleza de las pruebas adecuadas para comprobar la verdad hacían muy difícil tal verificación. Hoy, con el cacareado retorno de Fidel Herrera, quien se defiende de la acusación, el asunto se pondrá más interesante.

Sobre todo, nos hará creer que no pasa nada y que el gobierno está empezando a corregir el rumbo.