La Carpeta:
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Los lectores regios de periódicos amanecemos hoy con un nuevo medio en la web: The Huffington Post, en versión española. Se edita asociado con el grupo Prisa y la inversión es de varios millones de euros. De muy buena fuente sabemos que el Huffington pronto anunciará otra alianza, ahora en México, con una poderosa empresa de comunicación con sede en Monterrey.
Eloy Garza
junio 7, 2012, 7:16 am

Los lectores regios de periódicos amanecemos hoy con un nuevo medio en la web: The Huffington Post, en versión española. Se edita asociado con el grupo Prisa y la inversión es de varios millones de euros. De muy buena fuente sabemos que el Huffington pronto anunciará otra alianza, ahora en México, con una poderosa empresa de comunicación con sede en Monterrey.

El modelo de negocio de Arianna Huffington, dueña del medio que lleva su apellido es precisamente buscar socios inversionistas y compartir riesgos en acuerdos comerciales donde ella, en el fondo, nada tiene que perder. Cuando decidió vender el 50% de su agregador de noticias a AOL en 2011, pidió seguir capitaneando la línea editorial, con lo que garantizó la posición liberal que maneja y porque así cubre más de 800 ciudades de Estados Unidos.

Especulo que su audaz directora lo planeó de esa manera para influir en las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, como igual lo pensó al abrir su periódico, versión inglesa, justo cuando David Cameron tomó protesta como Primer Ministro del Reino Unido y como ahora lo hace en España con el recién estrenado gobierno de Mariano Rajoy. ¿Y México? ¿Será casualidad que su plan de afincarse en nuestro país opere justo en la recta final de la sucesión presidencial mexicana?

Hace tiempo, algunos involucrados en medios de Nuevo León, encabezados por Ramón Alberto Garza, pensamos traer a Arianna Huffington a conocer Monterrey. La invitación traía jiribilla: queríamos saber cual era el truco del éxito de The Huffington Post que ahora pretende importar a México. Ahora lo he descubierto y les aseguro que es muy simple y al mismo tiempo muy eficaz, aunque no se por qué ningún medio regiomontano (y sospecho que tampoco mexicano) lo ha comprendido: detectar los términos de búsqueda más frecuentes en Google para a partir de ahí redactar reportajes referidos a ellos y extraer los mejores contenidos de otros portales (creo que más de 40% de los contenidos del medio se maquilan, llamémosle así, por outsourcing); luego se diseñan historias de manera que alcancen rápidamente la optimización del motor de búsqueda. ¿Fácil verdad?

¿Si se sigue este truco digital, funcionaría un Huffington Post a la mexicana? O más bien: ¿a la regiomontana? De entrada, la forma del medio es moldeable y se ajusta cómodamente a ediciones especiales para cada segmento de mercado: se ha creado “HuffPost GlobalBlack”, dirigidos a los lectores de comunidades étnicas, “HuffPost Divorce”, para lectores divorciados, sin olvidar las páginas web dedicadas a información local, como Chicago, Los Ángeles, Nueva York y Denver.

De manera que si bien podría abrirse un capítulo al gusto norteño, denominado “HuffPost Regio” o “HuffPost al Pastor”, lo cierto es que en Nuevo León no somos afectos a leer diarios cuyo origen no sea local. Por eso los diarios chilangos no gozan de mucho éxito entre nosotros y más bien nos gusta exportar nuestra filosofía periodística (whatever that means) al resto del país: El Norte y Milenio, por ejemplo.

Ahora bien, a diferencia de la totalidad de los periódicos que arrojan pérdidas, lo mismo en Monterrey, México, Washington y Madrid (este fenómeno no distingue entre países del Primer y Tercer Mundo) lo cierto es que el Huffington crece a un ritmo envidiable de 22% anual y se ubica en el tercer lugar de audiencia mensual del mundo (apenas detrás de The New York Times Brand y de Mail Online) en el rubro de periódicos online y en el segundo lugar en tráfico diario, según datos del ComScore, por lo que incursionar en una aventura mexicana no sería descabellado.

Pero la aventura tiene sus bemoles. Arianna fundó su medio a partir de tres directrices: engagement, empathy, y focus. La primera se refiere a que los ciudadanos aportan masivamente sus puntos de vista; una práctica que en el caso de la prensa en Nuevo León es manipulada a fin de reforzar mañosamente su línea editorial o es acaparada ingenuamente por “comelonches”; la segunda se refiere a la perspectiva optimista de su línea editorial, estado anímico que no guarda la prensa norteña. El focus alude a no peder tiempo, ni espacio, ni respeto periodístico, publicando columnas que no trascienden para criticar burócratas de tercer nivel, venganzas entre picos de funcionarios públicos y cobrar chayote que compensen los bajos salarios asignados generalmente a los reporteros.

Arianna explica que, a pesar de sus socios comerciales, siempre viaja al mismo destino, con la misma gente al volante y los mismos objetivos. ¿Aceptaría este acuerdo la empresa regiomontana con la que se pretende asociar? Hoy, en su blog, Arianna alude al título de un best seller del profesor Clayton Christensen: Dilema del Innovador. Lo que la directora del Huffington no menciona es que este libro tiene un capítulo sobre cómo empresas exitosas tienden a apegarse a sus brillantes estrategias, quedando vulnerables a la realidad local de cada mercado. Esperemos que Arianna no se tope con este dilema que ella parece conjurar con sus ocho columnas: “no nos gusta esperar para comenzar un nuevo viaje”.