La Carpeta:
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Si Cataluña se independiza de España, será un golpe más al agonizante colonialismo.
FELIX CORTES CAMARILLO
diciembre 19, 2017, 5:29 am

El próximo jueves, dentro de exactamente tres días, se hará el referéndum sobre la independencia de Cataluña. Esa votación trasciende la gran importancia que la potencial escisión comprende. Se trata de la mayor crisis que España ha enfrentado desde la muerte de Francisco Franco, suceso que marcó el inicio del proceso de democratización de aquel país y el mayor descalabro que puede sufrir la Unión Europea desde que la momiza de Gran Bretaña aprobara el Brexit, el abandono del imperio de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte de la Unión Europea.

El concepto de la unión de todos los dispares países de Europa en una comunidad económica y política fue en su momento un sueño imposible. Equiparar, a nivel países, la Alemania de Brandt con la España de Franco o la Turquía y los Balcanes con todo su retraso económico y su inestabilidad política e injusticias sociales, parecía estar condenada inevitablemente al fracaso.

En la plataforma práctica, la unión europea era una visión espejo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Al eliminar ciertas barreras económicas —en el caso de la Unión Europea las mismas fronteras físicas— los países ricos se hicieron inmediatamente de un ejército de trabajadores eficientes, con el entusiasmo que da la pobreza para no arriesgar la pérdida del empleo para entregar su fuerza de trabajo a bajo precio. En el caso de los países europeos ello los llevó a modificar sus hábitos migratorios. En cierta forma el rechazo de Gran Bretaña a la integración con Europa tiene esas raíces racistas, entre otras.

En el caso de México, nuestro país se convirtió con el TLCAN en una enorme maquiladora de las grandes fábricas norteamericanas, terreno en el que ya había avanzado notablemente en los años anteriores. Sin necesidad de abrir sus fronteras a los espaldas mojadas, las empresas de las industrias electrónica y automotriz adquirieron un gran parque industrial donde ubicar sus plantas. La misma oportunidad vieron los japoneses, coreanos y chinos, que se dieron cuenta de la cercanía de México respecto al país más importante del mundo.

Tres días sin verte, mujer. Si el jueves el referéndum determina que Cataluña se convierte en una república independiente de España, ello será no sólo un golpe más al agonizante colonialismo. Va a significar un golpe rudo a la Unión Europea y al concepto de globalización que hemos adoptado con entusiasmo durante los últimos 40 años. El inminente pleito de Junqueras y Puigdemont por la presidencia de Cataluña anticipa que no será fácil que una elección tan cerrada termine en buenos términos. De cualquier manera, si la escisión triunfa, ello no son buenas noticias para España. Como no es buena noticia para nosotros si el TLCAN se anula.

PILÓN.- Ya no sé si son peores los spots publicitarios de los partidos políticos o los intentos filmados para humanizar a los candidatos que nos van a recetar impunemente en los medios electrónicos. Ya vi el anuncio para presentarnos en buena luz a la esposa del señor Meade, doña Juana. También segmentos del “documental” sobre Andrés Manuel López Obrador sobre el lado humano del político. No hay a cuál irle de lo malos que son.

Bueno, sí hay. El spot de doña Juana dura novena segundos. El de Andrés Manuel, hora y media.