La Carpeta:
1 de 10
 
“El Jefe nunca se equivoca y si se equivoca vuelve a mandar”, dice el refrán.
Francisco Tijerina
febrero 17, 2017, 5:04 am

pacot-nuevo

“Se creen los dueños de La Razón y ese periódico es de Pancho Tijerina.” // Yomero

El lado más triste y oscuro del poder es el que está relacionado con el ego, con esa rara manera de distorsionar la realidad creyendo que todo lo saben y que tristemente es alimentada por buena parte de sus colaboradores que por temor no se atreven a decirle la verdad.

“El Jefe nunca se equivoca y si se equivoca vuelve a mandar”, dice el refrán.

Nuestros alcaldes metropolitanos son tercos y tozudos, porque a pesar de que son muchas las voces que les anticipan y anuncian los problemas, los ediles se entercan y empecinan en su macho; cuando las cosas no funcionan como ellos dicen, siempre buscan culpables y andan “al cuarto para las doce” implementando soluciones, parches y remiendos, a lo que tenían la obligación de haber previsto.

Desde hace mucho tiempo anticipamos que los accesos a la metrópoli carecían de paraderos en los que las unidades de transporte de carga pudiesen permanecer a la espera del término de los horarios de restricción vial; instalaciones amplias, cómodas, vigiladas, con facilidades y comodidades para los choferes.

Pero no, no quisieron escuchar y al ponerse en operación el Reglamento Homologado y la restricción de horarios para la circulación de las unidades pesadas, los problemas no se hicieron esperar al formarse largas filas de trailers que colapsaron la circulación en distintos puntos de acceso.

¿Qué pensaron que sucedería? ¿Qué con la prohibición los tráilers iban a desaparecer durante esas horas y quedarían en el limbo?

Ahora andan preocupados buscando cómo resolver el problema, mientras tanto quien lleva las de perder es el ciudadano que se ve afectado por la falta de talento, creatividad y sobre todo de humildad de una autoridad de “Triple T”: terca, tarada y tozuda.