La Carpeta:
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En su escrito en la SEIDO -imaginamos que fue redactada por el petulante barbado consejero- dice: “me presente como candidato a la presidencia…” también, como si ese status le otorga canonjías especiales. Ni hablar, esperábamos zambombazo y resultó tirititito.
Chava Portillo
marzo 5, 2018, 6:54 am

Confieso que hace un par de años Ricardo Anaya me parecía un bato listo, precoz y si me apura un poco lo imaginaba inteligente rayando en brillante. Moviéndose como mojarra enjabonada pudo meter en cintura a la tradicional cúpula panista que haciendo un recuento de daños causados por el mal gobierno del Calderas le cargaban todos el “milagrito” por su proclividad a rendir culto al dios Baco, adueñándose del partido lo convirtió en un negocio particular donde nada más sus enchiladas tenían queso.

Vino la necesaria y urgente decisión de buscar alianzas con otros partidos por qué solos no llegaba ni a la esquina y ahí la hazaña consistía hacerlos entender que el PAN era quién debía decidir el candidato a la Presidencia y ¿el indicado e iluminado era? Acertó usted… el joven maravilla negociando con Alejandra Barrales el apoyo para quedarse con la manzana de la discordia presidencial.

El otro “cómplice” es MC que se ha convertido en una novedad ante la ausencia de mejores opciones porque Dante Delgado es un rufián que vende su amor al mejor postor como sucede con Alberto Anaya con su PT donde su principal motor es la registradora que los mantenga cobrando por medio de la franquicia, ¿la doctrina, los principios, la misión y la esencia? ¡Bah, esas son patrañas!

Hoy se acuestan con Jesús y mañana con el diablo.

De cualquier forma habrá que reconocer que el cambio de imagen y la musiquita pegajosa del escuincle de movimiento naranja le ha dado vuelta al mundo y de eso se ha valido el convenenciero de Anaya antes que le cayera el chahuistle del fraude de los 54 millones  en bienes raíces.

Ricardo Anaya ha sido una decepción porque se esperaba mucho más de él ya que Andrés Manuel lo hemos visto y escuchado catorce años y salvo las torpezas que no podríamos calificar como ingenuidades de sumar a Poncho Romo, “regalarle” el perdón vía Senaduría al hampón de Napoleón, “resucitar” a la suplente, “sanar” a Elba Esther Gordillo y cerrar con broche de oro dando otra posibilidad a José Antonio Álvarez Lima alias “la Perica” no encontramos explicación para que el candidato panista no aproveche los yerros del lagarto.

Todo iba más o menos hasta que se le vino el mundo encima al Cerillo cuando en una entrevista con Carlos Loret de Mola le puso una trampa preguntando si conocía a Manuel Barreiro respondiendo: “para nada”. Días después aparece un video donde baila en la boda resultando que era compadre, padrino e intimo amigo amén de socio y cómplice en operaciones millonarias destacando la referida evasión de impuestos.

La pasada semana Ricardo Alemán en Milenio le da una repasada al imberbe muchachito candidato panista donde entre la cátedra le hace ver que a la autoridad se le solicita, no se le exige sobre todo con respeto y por escrito no profiriendo insultos como “hijos de puta” que el mamón egocéntrico Diego Fernández de Cevallos repitió que había sido él y no Anaya el que profirió el insulto como si el ser litigante diera libertad y autorización para hacerlo.

En su escrito en la SEIDO  -imaginamos que fue redactada por el petulante barbado consejero- dice: “me presente como candidato a la presidencia…” también, como si ese status le otorga canonjías especiales.   Ni hablar, esperábamos zambombazo y resultó tirititito.