La Carpeta:
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Andrés Manuel no debe confrontarse directamente con el Bronco, para eso se lo subieron al ring, quien debe responderle es Tatiana Clouthier, quien conoce perfectamente el desastre –y la turbiedad– que Jaime Rodríguez Calderón dejó en Nuevo León.
Staff
abril 15, 2018, 11:54 am

Jaime Rodríguez Calderón es una broma electoral. Repetir sin cansancio: 2015 en Nuevo León no es ni será 2018 en el país. El Bronco ganó la gubernatura de Nuevo León porque no había de otra, el voto de castigo en contra de Rodrigo Medina de la Cruz fue enorme, los nuevoleoneses votamos en contra del PRI y del PAN, ese fue el mensaje y eso lo capitalizó Rodríguez Calderón. En el escenario actual, y ante la caída de José Antonio Meade, la pregunta es al revés, no a quién le quita votos sino a quién se los suma.

“La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”, dicen que escribió eso Carlos Marx en su 18 Brumario. Llevar al Bronco a la gubernatura de Nuevo León ha sido una tragedia, que Los Pinos y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo hayan hecho candidato presidencial es una miserable farsa.

Escribí en diciembre:

1.- Jaime Rodríguez Calderón es, esencialmente, un traidor: traiciona a sus amigos, traiciona los acuerdos políticos, traiciona a los ciudadanos. El Bronco no puede negarse a sí mismo, la traición lo habita.

2.- Hábil en sus ambiciones, ha acrecentado su capital económico en sus ranchos y haciendas. El Palacio Rosa (una lujosa construcción kitsch valuada en 25 millones de pesos) es un gasto mínimo, comparado con otras inversiones.

3.- También ha acrecentado su capital político. Ahora ha aceptado, mediante jugosas ganancias monetarias, convertirse en terrorista y socavar la candidatura de Andrés Manuel López Obrador. Algunos expertos electorales consultados estiman que la campaña de Jaime Rodríguez Calderón le costaría a Los Pinos alrededor de 3 mil millones de pesos, ¿cuántos millones destinará el Bronco para sí mismo?

4.- El problema es la traición, es su naturaleza. El Bronco no honrará los acuerdos y, bajo la tutela de Memo Rentería, su publicista de cabecera, buscará allegarse la Presidencia de la República, lo cual no sólo es un despropósito sino un gravísimo error de cálculo.

5.- Otro punto es importante analizar ya que, porro del sistema, el Bronco golpeará a Andrés Manuel, pero ¿a quién le restará votos? Los votos duros, los demasiados votos duros de AMLO nunca se irán con Jaime, sin embargo, votos priistas sí podrán ser golondrinos. El perjudicado por la candidatura del Bronco, paradójicamente, podría ser José Antonio Meade. Por lo demás, Rodríguez Calderón no podrá ser opción para el voto switch, menos para el voto útil.

6.- En Nuevo León se conoce de cuerpo entero y se desprecia la actuación administrativa, y política, de Rodríguez Calderón. Irredento mentiroso, dice una cosa y hace otra. Lo resume la Caintra de Nuevo León en un comunicado: “Si bien es su derecho, Nuevo León es uno de los estados más pujantes del país y requiere de un liderazgo sólido, comprometido y de tiempo completo.

“La solicitud de licencia de Jaime Rodríguez es el incumplimiento a una de sus principales promesas de campaña, gobernar por seis años y condenar a los funcionarios chapulines”.

7.- En Nuevo León se abrazan dos sentimientos, la condena al incumplimiento del Bronco y un alivio: ya se va. Estos dos años de “gobierno independiente” demostraron que la independencia no es opción política. Jaime Rodríguez Calderón gobernó como el peor de los priistas, bajo su administración existió la ingobernabilidad, el negocio en los penales, los acercamientos con el crimen organizado (la inseguridad se ha disparado de nuevo), la corrupción, la impunidad.

8.- Traidor de tiempo completo, el Bronco sólo podrá sorprender a los ingenuos.

Ahora agrego que, en la medida en que el sistema maicee a los medios, en esa medida crecerá el Bronco en todas y cada una de las encuestas cuchareadas. Dos recomendaciones: Andrés Manuel no debe confrontarse directamente con el Bronco, para eso se lo subieron al ring, quien debe responderle es Tatiana Clouthier, quien conoce perfectamente el desastre –y la turbiedad– que Jaime Rodríguez Calderón dejó en Nuevo León. Y el Bronco, ya que estará en la boleta, debe exigir estar en los debates televisivos y radiofónicos, no mandar un “representante” como se hace con Carlos Loret de Mola, por ejemplo, sino asistir él personalmente.