La Carpeta:
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No se hagan bolas. La salida de “la maestra” ni es concesión ni es amnistía de Andrés Manuel. No tiene las facultades. Sirve, sí, para que el caso no se resuelva en su sexenio. Paulette, José Manuel Mireles y Elba Esther Gordillo… ahí sigue el común denominador de la judicialización antes y durante el sexenio de EPN en la figura de Alfredo Castillo.
Jose Jaime Ruiz
agosto 9, 2018, 6:53 am

La próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, calificó ante Ciro Gómez Leyva el caso de Elba Esther Gordillo como no sólido. Excélsior apunta: “Luego de que la noche del martes se anunció la liberación de la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, la futura titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró que las indagatorias contra la maestra no eran sólidas y tenían elementos endebles.

“En entrevista con Ciro Gómez Leyva, la ministra en retiro explicó que luego de que la defensa de la exlíder magisterial, a cargo de Marco del Toro, presentó un recurso para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajera el caso, ella detectó esos elementos.

“La ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dijo a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, que la indagatoria que inició la Procuraduría General de la República (PGR) no estaba fortalecida, ni era sólida y se detectaron elementos endebles.

“En cuanto a que la libertad de Gordillo coincide con la entrega de constancia de mayoría a Andrés Manuel López Obrador, quien hoy será declarado presidente electo, afirmó que las resoluciones de los tribunales no siguen los tiempos políticos y que se trata solo de una coincidencia.”

Sánchez Cordero:

1.- “Su abogado presentó un recurso de atracción (…) lo presentó en la Primera Sala de la Suprema Corte (…) y detecté varias situaciones en las que no estaba fortalecida la acusación, no era sólida o era endeble.”

2.- Para “que exista fraude fiscal uno de los requisitos de procedibilidad es la liquidación de los adeudos y la visita domiciliaria con ciertos protocolos en donde se determine una cantidad de defraudación fiscal y no se hizo, entre otras cosas.”

3.- “Sí detecté varias situaciones en las que no estaba muy bien armada la acusación. Era una acusación no sólida.”

La coincidencia en el timing entre la liberación de Elba Esther y la constancia de presidente electo de Andrés Manuel López Obrador no anula lo esencial: la mala integración del expediente hecha por Alfredo Castillo, un joker en el póker de Enrique Peña Nieto –hasta titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte llegó a ser.

¿Quién es Alfredo?

¿El fiscal que presumiblemente encubrió la desaparición de la niña Paulette Gebara Farah?

¿El comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral en el Estado de Michoacán? ¿El que empoderó a los maleantes según Silvano Aureoles?

¿El que integró pésimamente el expediente de Elba Esther Gordillo?

No se hagan bolas. La salida de “la maestra” ni es concesión ni es amnistía de Andrés Manuel. No tiene las facultades. Sirve, sí, para que el caso no se resuelva en su sexenio. Paulette, José Manuel Mireles y Elba Esther Gordillo… ahí sigue el común denominador de la judicialización antes y durante el sexenio de EPN en la figura de Alfredo Castillo. No más, no menos.