Tigres tomó el teléfono y marcó el 01-800-Gignac. El galo contestó y preguntó: “¿Ocupan un gol?”. Pues, ahí lo tienen. Se tardó, sí, pero llegó. Al 93´, André-Pierre Gignac se hizo cargo de un penal caliente en el Jalisco -estadio en el que nunca había marcado- y clavó el 1-0 sobre Atlas para que los felinos se suban a lo más alto de la tabla. El grito número 100 del galo. Y presión para los vecinos, los del BBVA.

Cuando parecía que sería un partido más del ídolo de los Incomparables, tocando pocos balones, llegó la gran oportunidad, la que más le gusta, la que lo agrandan aún más en la historia de Tigres. Dedé tomó el balón, no se achicó ni dudó, la clavó a la derecha y gritó un gol histórico. El cien, el que retumbó desde Guadalajara hasta San Nicolás de los Garza. Y, claro, se escuchó por El Barrial también: ahora Rayados quedó segundo.

El gol de André no sólo fue importante en su trayectoria, sino que hizo mover la Liga MX. Con esta victoria, Tigres llegó a 19 puntos y tomó, de manera momentánea, el liderato del Clausura 2019. Monterrey tiene 17 unidades y el sábado debe superar a Puebla si quiere volver a la cima.

Gignac festejó con una señal de 100 en el aire del Jalisco y dibujó la quinta victoria de Tigres de manera consecutiva en el Clausura 2019. Hubo fiesta, alegría y sonrisas. El mal partido quedará a segundo plano, como el chato y predecible plan de juego de Ferretti. Las jugadas que generó el equipo de la UANL durante el encuentro fueron muy pocas, y casi no generaron peligro importante.

Poco se hablará del regreso de Guido Pizarro o del ¿penal? que le cometieron en el primer tiempo. Tampoco de la actuación de Guzmán, quien respondió en las pocas veces que lo llamaron. Mucho menos de la derrota que se trajeron de Costa Rica. Esa es otra historia. La leyenda se escribe en francés.

Foto: EFE