A más de una semana de haberse instalado en plantón afuera de Palacio Nacional, las personas desplazadas de los municipios de Leonardo Bravo y Zitlala, Guerrero, no han recibido respuesta a su petición de audiencia con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Seguimos demandando la audiencia con el presidente para plantearle nuestra situación y demandas. Acudimos aquí por necesidad, somos 320 personas, incluidos 82 niños, por eso pedimos que se nos escuche, pero no estamos viendo la respuesta que nosotros veníamos buscando del gobierno federal”, aseguró Crescencio Pacheco, integrante del grupo de personas desplazadas del municipio Leonardo Bravo.

Desde noviembre de 2018, mil 600 personas de ocho comunidades de Leonardo Bravo y 18 familias de la comunidad náhuatl de Tlaltempanapa, en Zitlala, tuvieron que dejar sus comunidades ante la llegada de grupos armados que se hacen llamar Policía Comunitaria, pero que el mismo gobierno de Guerrero ya ha reconocido como parte de grupos de la delincuencia organizada en disputa por controlar territorios.

En conferencia de prensa frente a Palacio Nacional, Manuel Olivares, director del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), recordó que a 10 días de instalado en plantón:

“No hemos encontrado la sensibilidad que creíamos, Alejandro Encinas nos aclaró que no hay un plan de solución”.

En comisiones, grupos de personas desplazadas han realizado acciones para visibilizar la situación; unos acudieron con Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), pero lo único que obtuvieron fue la promesa de gestionar la audiencia con López Obrador, lo que no ha ocurrido.

“La audiencia no es un capricho, es una necesidad para todas y todos porque no nos han presentado una propuesta de solución, sólo nos han dicho que puede caminar (la solución) por dos rutas: ayuda humanitaria y resolver el problema de fondo”

Asimismo, expusieron que necesitan alimentos, cobijas, medicamentos y baños, urgentemente. Las familias de Tlaltempanapa, solicitan reubicación porque aseguraron que si regresan a sus comunidades, los comenzarán a matar y desaparecer.

Las nueve comunidades del municipio Leonardo Bravo solicitan el repliegue del grupo armado que tomó sus comunidades, así como un perímetro de seguridad para que no vuelvan a ingresar; también que el gobierno federal retome su tarea de seguridad pública y la reparación de todo lo que les fue robado a las familias.

Las personas desplazadas continuarán en el plantón instalado frente a Palacio Nacional hasta que reciban una respuesta positiva. “No nos vamos a mover”.