Por el bien del desarrollo en la movilidad de este estado, un Estudio de Así Vamos 2018 ofrece datos que permiten dimensionar la crisis de transporte público que atraviesa Nuevo León al presentar evidencia del deterioro tanto del uso, como de la percepción sobre este servicio público. Por lo que a partir de estimaciones sobre la movilidad en el Área Metropolitana, se pueden sacar las siguientes conclusiones que son el transporte público pierde terreno sobre el transporte privado.

En el Área Metropolitana de Monterrey, el 49.5% de los viajes al destino principal se realizan a través de un medio motorizado no colectivo (automóvil, taxi, uber o motocicleta), el 31% a través de transporte público colectivo (camión/microbús, metro, transmetro) y el 13.6 % a través de medios no motorizados (bicicleta y a pie).

Además de que el Estudio Así Vamos confirma una tendencia que los especialistas han señalado en los últimos años: existe una disminución paulatina en el uso de transporte público en Nuevo León.

Por lo que según estimaciones de Origen Destino, en 2005 el uso del transporte urbano era 40.34% (sin considerar el 1.68% correspondiente al uso del metro). Si se compara con las otras dos grandes Áreas Metropolitanas, el uso de transporte público en el AMM es menor y el costo para los usuarios del camión urbano, mayor.

Dicho ello el traslado en transporte público es más ineficiente que en transporte privado y de acuerdo con los resultados del estudio, las y los regiomontanos invierten casi el doble de tiempo a su destino principal viajando en camión en lugar de un automóvil.

En promedio, al trasladarse en camión invierten 103 minutos por viaje redondo, en contraste con los 53 minutos al hacerlo en automóvil. En algunos municipios la diferencia es más del doble: en Escobedo quienes usan camión tardan 109 minutos, mientras el tiempo en automóvil es de 43 minutos, en Apodaca es 110 contra 47 y en García 131 contra 65.

Y si fuera poco la Seguridad y la calidad de las unidades, son las principales preocupaciones de los usuarios.

De acuerdo con los resultados del Estudio Así Vamos 2018, el 37.9% de los usuarios no se sienten seguros viajando en el transporte público y 38% manifestó que las unidades que normalmente utilizan presentan fallas físicas o mecánicas.

La percepción de inseguridad provoca que los usuarios cambien la forma en la que se transportan.

En 2018, de acuerdo con cifras del INEGI, 22.6% de la población en Nuevo León dejó de utilizar el transporte público, la media nacional de abandono fue de 20.7%.8

Además de las fallas mecánicas y físicas: 38.4% de los usuarios manifiesta que no pueden hacer el viaje sentados, 55.8% consideran que los asientos están dañados y 70% que presentan vidrios rotos, entre otras características que reflejan problemas en la calidad del transporte urbano.

La plataforma invitó a 2 reconocidos especialistas en la materia -el Doctor Moisés López y Gisela Méndez, quien ha ocupado altos cargos relacionados con la movilidad en gobiernos estatales y en la SEDATU- a un diálogo público sobre este tema.