Al menos 500 inmigrantes indocumentados serán liberados en las próximas horas debido a la saturación de los centros de detención migratoria en la localidad texana del Valle del Río Grande, a pesar de la retórica del presidente estadounidense Donald Trump.

El gobierno federal volverá a liberar a los migrantes indocumentados que crucen por el Valle del Río Grande, una práctica llamada ‘catch and release’ (capturar y liberar, en español) que había sido criticada por el presidente, debido a la saturación de los centros de detención migratoria, reveló la cadena Univisión.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos confirmó su compromiso de “utilizar eficazmente nuestros recursos para apoyar las operaciones de seguridad fronteriza y los esfuerzos humanitarios en curso”.

El aumento en las detenciones en el área ha saturado la capacidad del Centro de Procesamiento Central y de las estaciones, por lo cual, “para mitigar los riesgos tanto para la seguridad de los oficiales como para las poblaciones vulnerables” y “debido al espacio limitado de camas, el CBP comenzará a liberar a las familias en el Sector de Valle del Río Grande”.

Sin embargo, los liberados deberán comparecer ante las cortes para seguir su caso, advirtió la dependencia.

La situación en los centros de detención ha sido criticada por defensores de los derechos de los migrantes y por políticos demócratas, especialmente tras la muerte de cuatro migrantes bajo custodia del CBP en sólo cuatro meses, el último de ellos un mexicano de 40 años que estaba en El Paso, Texas.

El martes fueron liberadas 50 personas y se esperaba que otras 200 lo fueran este miércoles, dijeron fuentes del DHS citadas por la televisora.

Trump ha insistido en sus dos años de gobierno en que cambiará el ‘catch and release’ por el ‘catch and detain’ (capturar y detener), al criticar las actuales “estúpidas leyes liberales” migratorias, para mantener encerrados a los indocumentados “hasta su audiencia de deportación”.

El Valle del Río Grande se ha convertido en uno de los principales puntos de ingreso de familias indocumentadas a Estados Unidos, y desde el inicio del actual año fiscal en octubre hasta fines de febrero, fueron arrestados en la zona más de 58 mil migrantes, un 42 por ciento de los más de 136 mil detenidos en todo el país.

Los datos muestran que la mayoría de las familias son de Guatemala, Honduras y El Salvador, que afirman estar huyendo de la violencia y la pobreza de sus países.