Leo en El País:

“La inauguración del VIII Congreso de la Lengua que se ha celebrado este miércoles en Córdoba (Argentina) discurría por los habituales cauces protocolarios hasta que Mario Vargas Llosa subió al escenario, se acodó en el estrado y, sin papeles, se atrevió con la polémica de la que todo el mundo habla en los pasillos pero nadie había citado todavía en el escenario del recién remodelado Teatro San Martín: ‘El presidente de México [Andrés Manuel López Obrador] se equivocó de destinatario para su carta (en la que insta al rey Felipe VI a pedir disculpas por los atropellos que las autoridades mexicanas consideran que se cometieron durante la conquista).

Tendría que habérsela enviado a sí mismo y tendría que responder por qué México, que se incorporó al mundo occidental hace 500 años y desde hace 200 disfruta de plena soberanía como país independiente, tiene todavía a tantos millones de indios marginados, pobres, ignorantes y explotados’.”

Vargas Llosa, el mismo que recibió de manos del entonces presidente Felipe Calderón la Orden del Águila Azteca hace 11 años. Mario suele rectificar, aunque lo haga lustros después. Su frase de “la dictadura perfecta” todavía resuena, inclusive hay una película con el rejuego político. Poco se habla de su rectificación: “Creo que me equivoqué porque la dictadura no era tan perfecta, la prueba es que la dictadura al final se transformó en democracia, una democracia todavía imperfecta, desde luego, como lo son todas las democracias latinoamericanas”.

No, Mario, no has leído todo. Andrés Manuel ha sido durante estos días el destinatario de su propia reflexión y perdón a los pueblos originarios avasallados por el Estado mexicano. Octavio Paz aseguraba que la verdadera crítica empieza por ser una autocrítica y lo que está haciendo López Obrador es pedir perdón desde México a esos mexicanos deplazados, humillados y violentados por nuestros gobiernos. También Andrés Manuel ha contestado por qué todavía hay millones de compatriotas, indios marginados, pobres, ignorantes y explotados, como los hay en el Perú desdeñado por el españolizado Vargas Llosa. De eso se trata, no la confrontación, la reconciliación.

Dijo Mario en Argentina: “el señor López Obrador no parece informado de que las grandes matanzas de indios no se cometieron solamente durante los años coloniales, en algunos países, como este que nos acoge o Chile, cometieron matanzas de indios terribles no durante la Colonia sino durante la República”. Pues eso, el señor Vargas Llosa no parece informado del perdón que pedirá Andrés Manuel a esos pueblos.

Hay muchos entuertos en esto de la carta de López Obrador al rey de España y al Papa Francisco que, dicho sea de paso, en el Vaticano no se han rasgado las sotanas ni las casullas. Para desfacer los entuertos basta apuntar:

1.- La carta de Andrés Manuel a Felipe VI nada tiene que ver con los abucheos. La carta está fechada los primeros de marzo, no es un distractor. Lo que habría qué investigar es quién la filtro, y con qué fin, como información a El País y como borrador (una misiva demediada) y sin firma, a Reforma.

2.- López Obrador: “Ayer se publicó una especie de borrador mutilado, parece que se publicaron dos hojas de cuatro, la carta está sin firma. Quién sabe cómo extrajeron ese borrador”.

3.- La animosidad ideológica de Reforma en contra de Andrés Manuel y de Beatriz Gutiérrez Müller es conocida, sus invenciones y distorsiones, también. Periodismo mutilado, en su falta de credibilidad llevan su penitencia

4.- Veamos cómo se ha degradado Raymundo Riva Palacio al sugerir que Andrés Manuel es un mandilón (las negritas son mías):

a) “La presencia de Gutiérrez Müller era lo que voceros oficiosos de López Obrador hacían notar como lo más importante del evento, que debió de haber sido mucho más que eso, pues el Presidente dejó plantados a los más altos mandos de la Marina en Acapulco, donde iba a otorgar reconocimientos a varios de ellos, incluido el secretario, el almirante José Rafael Ojeda. El protagonismo de la esposa del Presidente sólo se explica por su papel como la verdadera impulsora de la iniciativa reivindicatoria.”

La celebración de la batalla de Centla, primera defensa contra las tropas de Hernán Cortés, le sirve a Riva Palacio para sugerir que todo gira alrededor, en estos casos históricos, de la ascendencia que tiene Beatriz en la agenda de López Obrador. Creo que Raymundo no sabe que la agenda del presidente se hace con semanas y hasta meses de anticipación. Riva Palacio quiere meter más donde hay paz.

b) “En el sector diplomático la señalan como la autora intelectual detrás del exhorto que lanzó el Presidente.”

Eso es tan nebuloso que es insostenible. ¿Todo el sector diplomático empezando con Marcelo Ebrard? Raymundo quiere que la especulación sea realidad y no lo logra.

c) “Una breve noticia que apareció este martes en la prensa de la Ciudad de México, señala que en enero pasado, en el marco de la visita del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a México, la señora Gutiérrez Müller se reunió con la ministra de Justicia de España, Dolores Delgado, a quien le habló del interés del gobierno para solicitar las disculpas del Estado español por los agravios registrados durante la Conquista, a lo cual se llegara de común acuerdo a lo largo de una serie de encuentros que culminaran en 2021, en el 500 aniversario de la Conquista de la Nueva España. Este encuentro no fue confirmado de manera independiente, pero tampoco fue desmentido.”

O sea que el papel oficioso es el de desmentir las mentiras o especulaciones o alucines o mala sangre del periodismo. Un analista periodístico sin pruebas se convierte, irremisiblemente, en un charlatán.

d) “Ella puede tener todos los méritos posibles –es doctora en Literatura–, pero no tiene el mandato constitucional de su esposo. López Obrador fue electo con más de 30 millones de votos, que le dan la fuerza política y moral para hacer muchas cosas, pero no para compartir la Presidencia. El cargo no es bicéfalo, y ya tuvimos la experiencia durante el gobierno de Vicente Fox, donde Marta Sahagún tenía una intervención ejecutiva –irregular e ilegal– en los asuntos públicos, que la llevó a convertirse en una eficaz intermediaria y gestora de temas delicados –pero en forma metaconstitucional.”

¿Cuál es la discusión, Raymundo? ¿Qué no hay primera dama, pero sí pareja presidencial? Beatriz respondió sin miramientos: “Cada quien tiene sus opiniones y puede expresarlas si lo desea. Las conjeturas de colegas periodistas, eso son. Quien tenga quejas contra AMLO, favor de dirigirse a Palacio Nacional”.

e) “López Obrador asumió su posición de Jefe de Estado para cumplir los deseos, se puede argumentar, de la doctora Gutiérrez Müller. En el fondo él lo cree importante, pero los tiempos políticos, por las consecuencias, no eran los mismos que los de su esposa… hace mucho tiempo deja claro que quien manda es él, y que el poder no lo divide, al menos, hasta este episodio”.

¿Dividió Andrés Manuel su investidura con Beatriz por el episodio de la carta a la Corona y el Vaticano? La degradación como analista de Raymundo Riva Palacio es galopante. ¿Cuándo volverá a ser el reportero, el buen investigador que fue? Su reduccionismo no insulta a sus lectores, lo insulta a él. Parodiando a Vargas Llosa, el artículo editorial de El Financiero “tendría que habérselo enviado a sí mismo”.

@ruizjosejaime

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