POR JOSÉ LUIS CAMACHO ACEVEDO

Ayer en su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer una noticia que seguramente tranquilizará a todos aquellos escépticos, debo confesar que me conté entre ellos, debido a la suspicacia que me resultó el hecho de que la licitación se declarara desierta.

Sobre todo, después de recordar que a mediados de marzo y a pregunta expresa de un reportero, el mandatario señalara que las empresas mexicanas no contaban con la experiencia suficiente para construir refinerías, entonces por ello tomó la decisión de invitar a cuatro empresas extranjeras con las mejores referencias.

En aquel entonces, López Obrador enfatizó que las empresas invitadas eran las mejores a nivel mundial y que además contaban con amplia experiencia, e incluso ejemplificó que dos de las empresas invitadas habían construido en conjunto 300 refinerías a nivel mundial. 

Pero el presidente al parecer sabe muy bien lo que hace, ya que la noticia que anunció este lunes, seguramente con mucha satisfacción, fue que tres importantísimas firmas a nivel internacional, como lo son: HSBC, J.P. Morgan y Mizuho Securities firmaron un acuerdo histórico con Pemex para refinanciar deuda y la renovación de dos líneas de crédito.

El anuncio oficial fue el siguiente: se firmó un decreto y un acuerdo con las instituciones bancarias HSBC, J.P. Morgan y Mizuho Securities, para fortalecer las finanzas de Petróleos Mexicanos hasta por 8 mil millones de dólares, (lo que cabe destacar se dijo costará la construcción de la refinería Dos Bocas).

Es decir, con estos recursos financieros, la petrolera será perfectamente capaz de poder financiar el ambicioso proyecto. Y lo más importante, con este acuerdo no se busca mayor deuda para Pemex, sino que se trata de un refinanciamiento con mejores tasas de interés.

“Suscribimos un acuerdo que consiste en ampliar un fondo revolvente, un fondo que se pone a disposición del Pemex. Existía ya un acuerdo en ese sentido, pero ahora este fondo se amplía, estaba firmado a tres años y se amplía a cinco años, se amplía también en cuanto a monto disponible de alrededor de 8 mil millones de dólares y también con la buena noticia de que se reduce la tasa de interés”, afirmó el presidente.

Una cosa quedó clara y es que HSBC, J.P. Morgan y Mizuho Securities (importantísimas empresas financieras a nivel global), fueron capaces de ver una línea de negocio en los futuros planes de Pemex.

De acuerdo a números especialistas en materia financiera, la reestructura de deuda ayudará a reducir el estrés financiero de la petrolera, mientras que el cambio de régimen fiscal permitirá a la empresa destinar más recursos a exploración y producción, así como el pago de deuda.

Quizá es tiempo de confiar más en las decisiones de nuestro mandatario y su gobierno, porque no tenemos a la mano toda la información necesaria, y él está contando con el apoyo de expertos en la materia y que como ya vimos, de importantes consorcios financieros están dispuestos a apostar por Pemex. 

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