De no tener un solo documento para saber qué hacer con su vasta fortuna a que aparezcan nada menos que tres testamentos. Los herederos de Aretha Franklin, fallecida el pasado mes de agosto, han dado a conocer que han encontrado tres legados distintos escritos por la cantante, de su puño y letra, en su casa de Detroit.

Así lo ha dado a conocer el propio abogado de la cantante y que gestiona su legado, David Bennett, que ha confirmado la existencia de los testamentos, pero que también ha explicado que por el momento no sabe si tendrán validez legal, según la agencia de noticias Associated Press. El último de los documentos estaría datado de marzo de 2014, y sería el que, si acaso, podría tener validez.

Al parecer, estos tres legados están escritos a mano y, en algunas partes, pueden resultar difíciles de descifrar. Es el caso de ese último de marzo de 2014, que tiene cuatro páginas con palabras garabateadas y frases en los márgenes y que estaba dentro de un cuaderno de espiral y debajo de unos cojines en la sala de estar de la casa de Pontiac, Michigan, de la cantante. Los otros dos, datados de 2010, han sido hallados en un armario que estaba cerrado y cuya llave ha sido encontrada ahora.

Cuando la reina del soul murió el pasado agosto se dio a conocer que no tenía ningún testamento ni documento legal que explicara qué pasaba con su ingente legado, valorado en 80 millones de dólares (unos 70 millones de euros). De hecho, apenas una semana después de su muerte se empezó a conocer que esa falta de decisión ya estaba generando tensiones familiares y dividiendo, por un lado, a los cuatro hijos de la cantante —Clarence Franklin, de 64 años, al que tuvo con apenas 13 años; Edward Franklin, de 62; Ted White Jr, de 55, y Kecalf Cunningham, de 48—, que tratarían de dividir su patrimonio en cuatro partes iguales; y a quien había sido su pareja, que no marido, durante las últimas tres décadas, Willie Wilkerson, de 70 años, que por tanto quedaría al margen de dicho reparto. Los cuatro retoños de la cantante nunca vieron con buenos ojos a este exbombero, y ella canceló su boda con él en dos ocasiones.

Además de la herencia, este testamento quizá ayude a solventar el problema que, una vez fallecida, tuvo la cantante con Hacienda. La llamada IRS, el fisco estadounidense, le reclama unos 5,5 millones de euros a causa de una serie de impuestos atrasados que debía entre los ejercicios de 2012 y 2018.

Bennett ha compartido los documentos con los cuatro hijos (o con sus abogados) de la diva de la música, y hasta ahora se ha sabido que al menos dos de ellos no están de acuerdo con su contenido. Por ahora no ha trascendido si también lo ha hecho con Wilkerson o si él está citado en ellos. Al parecer, además, los ha entregado en un juzgado de Michigan —el estado en el que vivía y murió Franklin—, que decidirá acerca de su validez legal. Habrá una vista al respecto el próximo 12 de junio.

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