La cantante Paulina Rubio lleva una temporada asentada en España como una de las estrellas del programa La Voz, en Antena 3, donde es una de las cuatro coaches. Sin embargo, parece que sus ganancias en el programa no son suficientes para tener su patrimonio completamente saneado. Ahora, la justicia española ha decidido embargar su sueldo por los casi 60.000 euros que debe.

En concreto, la mexicana, de 47 años, tendría una deuda de 57.886 euros: 44.512 euros iniciales y otros 13.373 de intereses y costas. Así lo detalla la revista Diez Minutos, que explica que el pasado 6 de mayo el juzgado de Primera Instancia de Madrid decidió embargar todas sus ganancias, tanto su salario en el programa como las que reciba por contratos publicitarios, exclusivas, derechas de autor…

El motivo de dicho embargo es un juicio en el que se embarcó la diva pop hace 14 años. En 2005, denunció a varias cadenas de televisión por atacar su intimidad y su honor, aunque luego llegó a acuerdos con ellas. Sin embargo, sí siguió adelante en un pleito contra paparazis como Enric Bayón, entonces parte del programa Crónicas Marcianas y que quiso llegar a un acuerdo con ella. A ellos les acusó por grabarla en una playa junto a una chica. La cantante pidió 600.000 euros de indemnización, pero la juez desestimó esta demanda grupal en 2009 y condenó a Rubio a pagar las costas, algo que ella nunca hizo. De ahí la deuda que ahora tiene y por la que sus ingresos han sido embargados.

Además de esta cuestión con la justicia, Rubio también ha interpuesto una demanda contra su exmarido, el empresario y ahora concursante de Supervivientes Nicolás Vallejo-Nágera, conocido como Colate. El pasado abril la cantante puso una demanda en un juzgado de Miami acusando a su expareja de ocultarle el paradero del hijo que ambos tienen en común, Andrea Nicolás, de ocho años, y de saltarse el acuerdo al que llegaron por su custodia en noviembre de 2014. Fue entonces cuando firmaron su divorcio, después de cinco años de matrimonio y tras pasar dos años tratando de separarse.

Colate no es la única expareja con la que tiene problemas Paulina Rubio. También mantiene distancia con Gerardo Bazúa, que fue concursante de la versión mexicana de La Voz (de hecho, estaba en su equipo), además de uno de sus últimos novios y padre de su segundo hijo, Eros, nacido en marzo de 2016. El cantante ha contado en sus redes sociales que apenas ve al pequeño. “Feliz día del Niño, donde quiera que estés, Eros. Te amamos y extrañamos”, escribía en abril.

Además, Bazúa apoyó a Vallejo-Nágera tras la demanda de Rubio. “Paulina, no tienes vergüenza de interponer una demanda contra Colate, con todos los detalles que le pones e inventas, cuando tú tienes ya casi cinco meses sin darme información de Eros”, escribía en su perfil de Instagram. “Ni fotos,ni llamadas, ni visitas, nada absolutamente nada… Además, dejas al bebé con quien tú quieres… Por otra parte tú no permites que mi hijo conviva con sus hermanos, primos, tíos y abuelos acá en México y lógicamente lo haces para que el bebé esté alejado de sus raíces y así conozca de dónde viene y quienes son su familia paterna”.

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