Un sistema “a punto de colapsar” sería una de las causas para que cada vez más familias de migrantes sean abandonadas prácticamente a su suerte en estaciones de autobuses en Estados Unidos.

Ante la imposibilidad de darles alojamiento o de mantenerlos detenidos en campos de concentración para familias y menores no acompañados, en muchos casos se ha decidido dejarlos en libertad.

De acuerdo con datos de las propias autoridades norteamericanas, más de 40 mil familias de migrantes detenidas en la frontera desde el 19 de marzo han sido liberadas, luego de comprobarse que no cuentan con antecedentes penales.

La propia Patrulla Fronteriza ha señalado que estas “liberaciones” han sido coordinadas “en la medida de lo posible” con organizaciones no gubernamentales, quienes les dan apoyo temporal para que los migrantes puedan trasladarse a otras zonas de los Estados Unidos.

Tras recibir alojamiento temporal y alimento, a los migrantes se les proporciona servicio telefónico para que contacten familiares y amigos, mismos que puedan enviarles dinero para trasladarse en autobús a las ciudades en donde viven y en donde esperan buscar trabajo luego de reunirse con sus seres queridos.

Más de 250 mil personas, incluyendo familias y niños que viajan sin supervisión, fueron detenidas en la frontera el pasado mes de abril. Se trata de un aumento del 400 por ciento en personas detenidas queriendo cruzar la frontera respecto al mismo periodo del año pasado.

Los migrantes buscan asilo de la situación de violencia en Honduras, Guatemala y El Salvador, naciones que han sufrido de guerras civiles e intervenciones militares y políticas en donde Estados Unidos ha intervenido, de alguna manera u otra, desde hace décadas.

Fotografía propiedad de: archivo/ Cuartoscuro

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.