De acuerdo con los vecinos sampetrinos la presencia de indocumentados centroamericanos, genera inquietud y podría generar inseguridad. Hay migrantes procedentes de Honduras, en las afueras de un centro comercial ubicado en Gómez Morín y Vasconcelos pidiendo ayuda.

“Hermano un pesito para comida”, es la forma en que abordan a los automovilistas, burlando incluso a la seguridad de los negocios aledaños para que de esta manera puedan continuar su camino hacia los Estados Unidos.

“Me ha tocado ir a Monterrey, pero ya hay más hermanos y hermanas de aquel lado y sabemos que aquí puede haber alguna oportunidad porque la gente de México es muy buena y les pedimos un poco de ayuda”, dijo un migrante identificado como Joe mientras tomaba un poco de agua portando su bandera de Honduras.

Otra preocupación de los sampetrinos es que al no existir en el municipio una casa de atención a estas personas se desesperen y haya el riesgo de que pasen a formar parte de las filas de la delincuencia.

“No es que uno quiera discriminar o hacer menos, pero sí causa inquietud que estén buscando aquí un sustento, porque realmente no hay una garantía de que al no tener un ingreso fijo para sus familias piensen en delinquir como una opción”, indicó una sampetrina.

Aunque personal del municipio había descartado la presencia de población flotante, hace un mes se firmó un convenio de colaboración y capacitación con la Comisión Estatal de Derecho Humanos para poder aplicar protocolos de atención a estas personas, el cual reconocieron, no se tenía implementado.

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