El barco “Alex” de la organización humanitaria Mediterránea atracó en el puerto italiano de Lampedusa con 46 inmigrantes a bordo, luego de permanecer por horas en aguas internacionales, mientras las autoridades italianas les niegan el permiso para desembarcar.

“Estamos en una situación surrealista. Hay personas que corren el riesgo de desmayarse y tienen que ir al baño, nuestros inodoros no funcionan, y nadie nos dice qué hacer”, denunció la portavoz de la organización no gubernamental Mediterránea Saving Humans, Alessandra Sciurba. “Esto es un secuestro de personas, ya no es un estado de derecho. Deben permitirnos desembarcar”.

La tripulación no atendió la prohibición del ministro del Interior, Matteo Salvini, quien negó el ingreso de los 46 migrantes a territorio italiano, luego que el viernes permitió por motivos de salud el desembarco de 13 inmigrantes que se encontraban en el “Alex”.

“No autorizo ningún desembarco de quien no respeta las leyes italianas y ayuda a los traficantes de humanos”, advirtió Salvini, según reportes de la agencia italiana de noticias Ansa.

En aguas internacionales, cerca de Lampedusa, aún permanece el barco “Alan Kurdi” de la ONG Sea Watch con 65 migrantes que fueron rescatados el viernes frente a las costas de Libia. Su tripulación espera una respuesta de Malta, Italia y Libia para desembarcar, luego de que autoridades italianas les impidieron atracar en su puerto.

El gobierno alemán manifestó estar dispuesto a acoger a inmigrantes tanto del “Alex” como del “Alan Kurdi”, pero llamó a Italia a abrir sus puertos.

Sin embargo, el ministro Salvini adelantó que su partido, la Liga, presentará una iniciativa para enmendar el Decreto de Seguridad, con el fin de aumentar las multas hasta un millón de euros a las embarcaciones que no respeten las normas italianas, informó el periódico italiano La Repubblica: “La Liga presentará enmiendas al Decreto de Seguridad para aumentar las multas de hasta un millón de euros y facilitar la incautación de las embarcaciones”.

El ministro acusó a Mediterránea y a otras ONG de pretender especular sobre sus rescates de migrantes en el mar para lograr que las donaciones que reciben se incrementen.

El 29 de junio pasado, un barco de la organización Sea Watch atracó, sin acatar la prohibición de las autoridades italianas, en el puerto de Lampedusa con 42 inmigrantes a bordo, luego de permanecer 17 días en aguas internacionales.

La capitana Carola Rackete fue detenida de inmediato y luego de varios días salió en libertad, pero aún deberá presentarse ante las autoridades judiciales.

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