Organizaciones mexicanas de productores de tomate confiaron en que con base en la información presentada al Departamento de Comercio de Estados Unidos la determinación final del margen de dumping, salvo error u omisión, sea cero, con lo que estarían de nuevo en el mercado libre. 

“El canal de comunicación con el Departamento de Comercio sigue abierto y podríamos llegar a un acuerdo para la estabilidad del mercado, pero sin afectar significativamente la exportación de México, ni tampoco el interés legítimo del comprador en Estados Unidos, porque eso sería peor que el arancel”, aseguraron.

La Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), el Consejo Agrícola de Baja California (CABC), el Sistema Producto Tomate Nacional (SPTN) y la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui-Mayo (APHYM) apuntaron lo anterior luego de reuniones de trabajo con autoridades de México y Estados Unidos.

“Analizamos estrategias para continuar con las negociaciones con el gobierno de Estados Unidos, y al mismo tiempo delinear acciones estratégicas con los productores nacionales, en especial con medianos y pequeños, que no podrán con el pago de aranceles a la exportación y para generar los apoyos indispensables en esta coyuntura”.

Indicaron que mientras la investigación de dumping reactivado continúa en Estados Unidos por el Departamento de Comercio y por la Comisión de Comercio Internacional, los productores atienden en tiempo y forma todos los requerimientos de información de ambas agencias.

Explicaron que la negociación ha caído en un “impasse” porque el Departamento de Comercio pretende que voluntariamente acepten a través del acuerdo que el 100 por ciento de los camiones que lleguen a la frontera tengan que ser inspeccionados para asegurar la calidad de manera obligatoria.

Lo que calificaron como una necedad más de los productores de Florida que no les reditúa ningún nivel de protección adicional al del Precio de Referencia, además de crear un nudo logístico en la frontera si se considera que se tendrían que inspeccionar 120 mil camiones en un proceso que dura más de una hora y media por camión.

Lo anterior, dijeron, saturaría los espacios físicos para la inspección aduanal y afectaría significativamente otros sectores como el de maquiladoras, automotriz, partes electrónicas y otras manufacturas

La calidad es un atributo que no pone ningún riesgo a la salud de las personas, de los animales o del medio ambiente, por eso no hay requisitos de importación obligatorios en ninguna parte del mundo, refirieron.

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