Por Obed Campos.

Si en una empresa un empleado no da resultados es simple: o lo mandan a capacitación o lo mandan a su casa, despedido.

No es el caso del servicio público, donde parece que ser incompetente es lo que está de moda, y si no quiere usted creer, amable lector, revise el caso del municipio de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, que se volvió petrolero no porque existan pozos de petróleo, sino porque ahí se instaló una refinería.

Pero volviendo al tema, en abril del 2010, en junio de 2018, y la semana pasada, elementos de la policía estatal han tenido que salir al quite y tomar en sus manos la responsabilidad de la seguridad en Cadereyta, ante la incompetencia (lea incompetencia, así con todas las letras) de la autoridad municipal que encabeza el sombrerudo Ernesto José Quintanilla Villarreal, quien mal les ha quedado a los más de 80 mil habitantes de su municipio.

Y vuelvo a preguntar: si usted, como empleado, no da resultados en su chamba…

Quintanilla Villarreal a casi un año de su ascensión al cargo, no ha dado el kilo, porque una de sus principales funciones, que es el garantizar la seguridad de la comuna, no la ha logrado ni de cerquita.

Por pena, que no la conoce, habría de renunciar al cargo, y dejar que alguien competente saque la chamba, nada mal pagada, de Presidente Municipal.

Ahora que, francamente, la ayuda estatal comenzó con el pie izquierdo, porque a escasas horas de que los elementos de Fuerza Civil estatal tomaron el control de la seguridad del municipio de Cadereyta, al estilo Colombia, dos delincuentes a bordo de una motocicleta asaltaron a clientes y empleados de un céntrico restaurante, a escasas cuadras del Palacio Municipal, y se fueron impunes.

En el jaloneo de dimes y diretes se manejó la especie de la renuncia de Gamaliel Meza Gómez, jefe de la seguridad municipal, aunque el alcalde salió al quite y negó la destitución.

La toma de seguridad dio inicio el jueves pasado, con 100 elementos de Fuerza Civil, 22 militares y en espera de que se incorporen 40 elementos de la cacareada Guardia Nacional, aunque las autoridades reconocen que se requieren 240 elementos más para estar tranquilos.

Que tan mal se estarán viendo las cosas que monseñor Rogelio Cabrera, arzobispo de Monterrey hizo un llamado al diálogo “de inteligencia” entre el gobierno municipal, estatal y federal, para que le encuentren solución a la crisis.

obed@sdpnoticias.com

@obedc

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