Por José Jaime Ruiz.

No es sólo declive, es derrumbe. La obra insignia del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, la presa Libertad, se encuentra parada, la Semarnat solicitó datos adicionales sobre la manifestación del impacto ambiental. La interconexión Monterrey-Valle Oriente, que sería la segunda opción de flujo entre estos dos municipios metropolitanos, fue suspendida por la misma dependencia.

El gobierno del Bronco se derrumba. No hay obra pública, la sospecha de corrupción está latente desde que inició su sexenio con la compra de cobijas inexistentes a través de una empresa fantasma a lo que se le denominó en Nuevo León como cobijagate. El desvío de recursos humanos para su campaña presidencial y el pago para esa misma campaña a su exasesor de imagen, Guillermo Rentería, a través de recursos públicos. Una suegra que le aumentaron estratosféricamente su sueldo en la administración para que tuviera una pensión indigna y, más, que se reservaron información para que no salga a la luz pública. El patrocinio y compra de un dron chatarra, supuestamente para la seguridad pública, que sigue almacenado… y lo que se acumule.

En Nuevo León hay un doble hartazgo: primero con los partidos tradicionales, como lo son el PAN y el PRI, pero también con el fiasco que ha significado llevar al primer candidato independiente en la historia del país a la gubernatura del estado. Hay un sentimiento creciente de que el Bronco ya se debe ir, que es mejor un sustituto. Existen las condiciones porque el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ya conminó al Congreso de Nuevo León para que aplique las sanciones correspondientes al Bronco.

Lo expresó de esta manera el senador de Movimiento Ciudadano, Samuel García: “Se podrán aplicar las siguientes sanciones: apercibimiento, amonestación, multa, destitución e inhabilitación. Así está de claro. El Congreso está obligado. No es un tema de si tienen o no facultades, están obligados a aplicar este procedimiento.

“No tenemos duda de que lo que procede es la destitución, con multa y con una inhabilitación permanente. Este señor (Rodríguez Calderón) no puede volver a ningún cargo público. Esperemos que la sanción sea ejemplar, y hoy les quiero decir que Nuevo León no considera como una medida ejemplar una multa que, aparte, van a pagar con nuestros impuestos, y mucho menos una amonestación”.

¿Destituirá el Congreso local al Bronco? Lo dudo. No hace falta una crisis política. Además, se cocina una alianza electoral entre Rodríguez Calderón donde Morena aproveche la estructura gubernamental para su candidato o candidata. No es un guiso, es apenas un acercamiento. Trasciende que el Bronco pide para un allegado la alcaldía de Monterrey, pero el Bronco no puede negociar nada. Como le sucede a Enrique Peña Nieto, con que le cuiden las espaldas después de su mandato puede darse por satisfecho.

@ruizjosejaime