La masacre en El Paso, Texas, como acto terrorista contra hispanos-mexicanos, sucede en un momento político muy interesante. Los Estados Unidos están en plena efervescencia rumbo a las elecciones del 2020. Esto, y la naturaleza misma del tiroteo, llevan al debate de precampañas dos temas que, curiosamente, siempre han estado vigentes: el racismo y las armas.

Lo evidente, lo que se ha hecho hasta ahora, es enderezar baterías contra el presidente Donald Trump, que ha manejado en exceso un discurso racista y lo ha llevado a los hechos, y que ha sido más que tolerante con los poderosos “rifleros” estadounidenses. Sin embargo, el acto racista perpetrado en El Paso, se inscribe inusualmente como una acción directa contra migrantes y colonos mexicanos. El autor del tiroteo se tomó la molestia de manejar durante horas para perpetrar sus asesinatos a unos metros de territorio mexicano. Esto ya no fue sólo “terrorismo doméstico”. Es decir, hay matices…

Sobre estos matices: causas, circunstancias, antecedentes y efectos, sobre todo en el ámbito diplomático y político de México y Estados Unidos, hablaron Eloy Garza, Mentor Tijerina, y José Jaime Ruiz, en esta mesa de periodistas.

Tampoco olvidaron que Nuevo León, si bien no está efervescente como Estados Unidos, sí empieza a “burbujear” rumbo a las elecciones del 2021. El Gobernador Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón pasa hoy en día por una etapa donde todo le sale mal, o de plano no le sale. Amenazado por una sanción determinada desde un tribunal electoral, con tropezones en la obra pública, con la imagen mermada por sus ausencias, sus desplantes y sus contradicciones, sigue siendo una pieza importante en la sucesión. En tanto ya se perfilan por lo menos otros tres posibles candidatos a la gubernatura en el 2021, no necesariamente afines a “El Bronco”… todavía.

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