Las tiendas Walmart en Estados Unidos han empezado a retirar publicidad alusiva a la violencia, luego del tiroteo en El Paso, Texas, que dejó 22 muertos; sin embargo, siguen vendiendo armas.

A través de un aviso interno, se ordenó que todas las tiendas deben dejar de exhibir videojuegos sobre violencia, en las pantallas de televisión no se pueden mostrar escenas de ese tipo y en las sección de artículos deportivos, ya no pasarán videos de caza: “Revisar todo el local en busca de carteles o muestras con imágenes violentas o conducta agresiva. Retiren del local de ventas o apaguen estos artículos inmediatamente”.

Esta medida se toma por el tiroteo del pasado 3 de agosto en un Walmart en El Paso -al que acuden muchos latinos-. confirmó la empresa a la agencia AP.

La decisión también es porque, de acuerdo con el medio CNN, los efectos de sonido o la banda sonora de estos videos podría confundir los clientes con un tiroteo real.

Walmart es considerada la tienda minorista donde más se venden armas en Estados Unidos. Su fundador, Sam Walton, era fanático de ellas; sin embargo, la empresa asegura que su venta se enfoca en tiradores y cazadores.

A pesar de las decenas de tiroteos en ese país, la tienda no ha prohibido su venta, sólo ha puesto restricciones: en 2015 dejó de vender rifles de asalto y tras el tiroteo y asesinato de 17 personas en febrero de 2018 en una secundaria en Parkland, Florida, aumentó a 21 años la edad mínima para poder comprar un arma.

No hay pruebas que videojuegos provoquen actos violentos

Además de las acciones de Walmart, el presidente Donald Trump ha dicho que los videojuegos son culpables de los tiroteos. Pero la ciencia no lo ha comprobado.

«Debemos reconocer que internet ha proporcionado una vía peligrosa para radicalizar las mentes perturbadas y realizar actos dementes… Horripilantes y espeluznantes videojuegos que ahora son comunes».

Incluso, los hombres que cometen actos de violencia juegan menos videojuegos que alguien sin este tipo de conductas, encontró en un estudio el psicólogo y especialista en este tipo de juegos, Patrick Markey.

Un estudio de la Universidad de Oxford tampoco pudo demostrar que los jugadores de videojuegos tengan reacciones violentas en la cotidianidad.