El cine evolucionó tanto durante el siglo XX que llegó al XXI enriquecido con recursos impresionantes. Sólo en cuestión de efectos especiales, sigue impactando al espectador con universos más allá de la imaginación. Sin embargo, también hubo cineastas que, crearon un lenguaje visual complejo, que enriquecieron un trabajo actoral que, en muchas ocasiones, dejó irreconocibles a actores ampliamente conocidos.

La extrema sofisticación de recursos cinematográficos tal vez hizo flojo al espectador. Percibir una historia con el menor esfuerzo imaginativo, la exposición de lo imposible, la realización visual del milagro, pueden maravillar, pero consienten al espectador.

No es el caso de Raúl Quintanilla, que ha creado una relación personal con la cámara sembrando imágenes como migajas que el espectador debe recoger una por una para digerirlas antes para seguir la historia.

Violetta Estefanía Ruiz entrevistó al cineasta, que presentará su reciente largometraje “Fin amor”, que se presentará en el Festival Internacional de Cine Monterrey 2019. El artista habla de su trayectoria en el videoarte, sus inquietudes, y además de cómo ha ido creando sus obras que, independientemente del formato, demuestran un intenso proceso de experimentación en una disciplina que, a final de cuentas, no es sólo contar una historia, también es ver a través de otros ojos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.