Con el traslado de 900 internos, Nuevo León continúa el desalojo del Penal del Topo Chico, que cerrará sus puertas este 30 de septiembre. Como parte de la estrategia integral para la despresurización y reingeniería del sistema penitenciario, los reos fueron transferidos en 30 camiones al Cereso de Apodaca.

Elementos de Fuerza Civil, Fuerza Penitenciaria, Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Federal y Protección Civil, apoyaron el dispositivo por tierra y aire.

“El Gobierno de Nuevo León, dentro de su estrategia integral para la despresurización y reingeniería del sistema penitenciario, inició la madrugada de este jueves el proceso de desalojo del Centro de Prevención y Reinserción Social Topo Chico”.

“Las personas privadas de la libertad fueron trasladadas en 30 camiones y resguardadas por las autoridades por tierra y por aire, para lo cual se utilizó un helicóptero del Gobierno del Estado”, informaron autoridades estatales.

A decir del gobierno del Estado, el operativo se realizó en completo orden y estricto apego a los protocolos. El respeto a la legalidad y los derechos humanos, son los principales aspectos para cubrir. Se prevé que otros 600 internos sean trasladados la noche del viernes y madrugada del sábado.

Este lunes, con la presencia de los últimos 150 reos, se efectuará una ceremonia pública para conmemorar el cierre del centro penitenciario tras 75 años de operación.

Manuel González Flores, Secretario de General de Gobierno, adelantó el pasado miércoles que esto será el inicio de una nueva etapa en materia penitenciaria: “El día 30 saldrá del Topo Chico el último preso, y cerraremos una historia de tragedias y drama para iniciar una nueva época de gobernabilidad total en los penales, de control total del gobierno, que ya lo tenemos ahorita, de respeto a los derechos humanos de las personas que estaban recluidas”.

CDHNL estará al pendiente

El traslado de las personas privadas de su libertad hacia el Penal de Apodaca, está resguardado, además de elementos de seguridad, también por la Comisión de Derechos Humanos de Nuevo León.

Como observadores, elementos de la CEDHNL atenderán los traslados previos al cierre del centro de reinserción social. Estos traslados, al estar gestionados por Seguridad de Monterrey, seguridad estatal, seguridad institucional y de Guardia Nacional, serán vigilados por la Comisión para garantizar que se respeten los derechos humanos de los reos.

Además, darán seguimiento a todas las acciones que se lleven a cabo, para constatar que los espacios de alojamiento en los que se van a ubicar a las personas privadas de la libertad se hagan responsables con las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, además de otros estándares internacionales.

“Respecto al traslado de las personas inimputables, este organismo exhorta a las autoridades estatales a implementar las medidas necesarias para que no se vean afectadas en su atención médica y dignidad humana”, mencionó un comunicado de la CEDHNL.