ONU Mujeres junto al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) presentaron la campaña “Dejemos de hacerlo”, con el objetivo de prevenir el acoso sexual hacia las mujeres, principalmente en espacios públicos como el transporte. Resaltaron que la campaña emite un mensaje de hombres para hombres, y en su primera etapa fue implementada en las zonas metropolitanas de Nuevo León y Guadalajara.

Junto a representantes de los gobiernos estatales, el organismo internacional inició la segunda etapa de la campaña que significó la develación de las instituciones que colaboraron para emprender el proyecto, pues desde su inicio —17 de octubre—, la decisión fue no acompañar de logos institucionales los mensajes dirigidos a hombres.

La encargada de explicar la campaña “Dejemos de hacerlo” fue Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en México, quien señaló que el acoso sexual es un problema que atañe a toda la población, por lo que los hombres deben ser parte del reconocimiento de que este tipo de violencia está naturalizado y que existe en todos los lugares, todos los días y en todos los espacios: hogar, escuela, transporte público, lugares de trabajo e instituciones de gobierno: “La violencia hacia las mujeres es una problemática que tiene varias manifestaciones y, que si no se atienden las más comunes como el acoso sexual, pueden generar formas más extremas de violencia como violación o feminicidio”.

Sanz Luque explicó que a nivel global 15 millones de mujeres, adolescentes y niñas, han sido víctimas de violencia sexual a lo largo de su vida; además este tipo de violencia cuesta 5.2% de PIB global, y en México alcanza los 4.4 millones de pesos diarios de perdidos por no garantizar que las mujeres realicen sus trabajos laborales.

De acuerdo con la representante de ONU Mujeres, el impacto del acoso sexual en la sociedad es mayor al que somos capaces de dimensionar pues transgrede derechos de las mujeres como la libertad de movimiento, pérdida de oportunidades de trabajo o educación, limitantes en el desarrollo de la vida pública, falta de servicios esenciales; también repercute en las actividades culturales pues las mujeres dejan de asistir porque no está garantizada su seguridad.

Otros factores es que el acoso afecta la salud y bienestar se las mujeres que dejan de realizar actividades comunes como usar transporte público o salir por las noches, y para dimensionar ese contexto, Sanz acotó que 1 de cada 3 mujeres han sido víctimas de violencia sexual; 7 de cada 10 agresiones contra las mujeres son de tipo sexual, lo que incluye piropos indeseados, intimidación, abuso sexual, y hasta intento de violación.

Debido a que la campaña se inició en dos estados, la ONU también señaló que en Guadalajara 6 de cada 10 mujeres dijeron que fueron objetivos de piropos con connotación sexual o indeseados mientras recorrían el Centro Histórico de esa ciudad; además, a 1 mujer de cada 4 un hombre le ha mostrado sus genitales o les han dado nalgadas indeseadas. En Monterrey, 60% de las mujeres aseguraron que han sido víctimas de algún tipo de violencia y más del 90%, ha vivido una manifestación de acoso sexual en un lugar público.

“Entre nuestros objetivos también se encuentra generar datos para caracterizar el problema y traducirlo en leyes o políticas públicas integrales que garanticen la seguridad de las mujeres, pues al prevenir esta violencia (acoso sexual) se puede lograr un cambio estructural, con la transformación de conductas nocivas”.

La campaña se realizó porque por cada hombre violentado, 9 mujeres han sido violentadas. Además, al realizar varios grupos de estudio, ONU Mujeres llegó a las conclusiones de que los hombres manifestaron no distinguir con claridad que significa acoso sexual y las conductas que abarca; también tienden a deslindarse y rechazar cualquier iniciativa para eliminar la violencia de género e identifican las actitudes sexuales más agresivas, pero no aquellas de menos intensidad.

Asimismo, los hombres refirieron que no se consideran acosadores; que cuando se les presenta una campaña acompañada de logotipos institucionales, sienten que es una agresión contra ellos y únicamente escuchan los mensajes cuando este viene de otro hombre, y no es una imposición. La campaña será evaluada con base en estándares internacionales para medir los resultados.

Durante la presentación también estuvo presente el secretario de gobierno de Guadalajara, Víctor Sánchez Orozco; y la directora de la Secretaría de Mujeres en Nuevo León, Martha Cecilia, quienes acordaron que la violencia hacia las mujeres es un tema urgente por atender, y sobre la campaña resaltaron los impactos positivos en su modo de implementación al ser un mensaje de hombres para hombres, y sin logotipos institucionales.

Finalmente, la presidenta del Inmujeres, Nadine Gasman dijo que la campaña “Dejemos de hacerlo” sucede en el marco de la estrategia federal de Ciudades Seguras, que tiene el objetivo de trabajar en la recuperación de espacios libres de violencia, con igualdad de condiciones, y sin miedo.

“Esta campaña es un esfuerzo para abrir el debate respecto a un tema que está relacionado con la masculinidad en el espacio público; además de que el acoso sexual en lugares públicos es más que una expresión porque cobra relevancia en el mayor o menor ejercicio de derechos humanos de las mujeres, principalmente”.

Gasman señaló que con la campaña se espera desmontar las estructuras de lo que tradicionalmente decían que está bien pero que agrede a las mujeres; también esperan que se reconozca el problema para actuar con ganas de cambiarlo y establecer nuevas formas de convivir en espacios públicos y tener comunidades seguras.

Fotografía: Inmujeres

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