Nuevamente la falta de seguridad para los trabajadores quedó al descubierto en la Torre Obispado, al desplomarse un vidrio de más de tres metros de dimensión, desde una altura de 15 metros.

Mencionaron que este sitio es la misma construcción donde la semana pasada un trabajador falleció, después de caerle encima una estructura de acero.

Afortunadamente, en esta ocasión el pesado cristal solo causó daños en un vehículo de alquiler, que pasaba por la zona.

Los hechos se registraron en una construcción ubicada en la Torre Obispado sobre la avenida Constitución y Gonzalitos.

Mencionaron que el vehículo afectado, es un auto de la marca Nissan, tipo Tsuru, de los llamados taxi, color blanco con amarrillo,  el cual porta las placas de circulación A-966-MKD del estado de Nuevo León.

El chofer que no fue identificado, mencionó que se desplazaba por la avenida Gonzalitos, cuando repentinamente, sintió un fuerte golpe en la parte delantera de su vehículo.

Fue en ese momento que se percató que era un cristal que cayó del cielo.

Después de impactar el automóvil Nissan, el cristal salto en miles de pedazos.

Al ver la acción, los trabajadores que estaban laborando en el turno nocturno, voltearon hacia la parte alta de la torres.

Un mayordomo que estaba en la obra, les ordenó que portaran los cascos de seguridad, para evitar posibles accidentes.

Mencionaron que se desconoce, porque la obra continua funcionando, a pesar de que había sido clausurada por personal de Protección Civil después del primer accidente.

El taxis esperó a que llegara la compañía de seguros de su vehículo, para que determinara quien le pagaría los daños que ocasionó el cristal.

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