Solamente lo barato

Se compra con el dinero.

Pobrecito mi patrón

Piensa que el pobre soy yo.

Pobre mi Patrón, Facundo Cabral

            Ciertamente, cuando esto escribo el humor de los paseantes que abordaron un crucero por el Caribe hace unos días en Miami no debe ser envidiable. Su paradisíaco descanso depende por el momento, de que una autoridad internacional se apersone en las costas de Cozumel, México, para hacer una revisión médica a los cuatro mil seres humanos que miran con envidia nostálgica las luces en el puerto. Podrían haber sido contagiados a bordo del barco lujoso y la autoridad mexicana, cual es su reciente costumbre, pasó del rechazo a permitir su anclaje en puerto nuestro a su aceptación y nuevamente a su negativa.

            Es previsible que se le permita al MSC Megavigilia atracar en puerto mexicano por motivos humanitarios, luego de que la autoridad de Jamaica y la de las Islas Caiman;, es deseable que solamente un miembro de la tripulación del crucero haya sido infectado por el coronavirus y los viajeros zarpen con buen destino.

            El Covid-19 está poniendo de cabeza al mundo entero; de manera especial a la economía China, puesto que el virus surgió en una de sus provincias, en la ciudad de Wuhan. Sin embargo, para el gobierno mexicano la nueva plaga ha presentado una opción más de distracción, a fin de que nos olvidemos de la miseria que está tocando la puerta de la economía de nuestro país. Aunque todos podamos esgrimir que tenemos otros datos, las cifras son crueles.

            En una escala de 158 países del mundo, al medir el Producto Interno Bruto, la economía mexicana ocupa el lugar decimo quinto, con un total de arriba de mil doscientos millones de dólares. Estados Unidos tiene más del doble, en el primer lugar. China, tan preocupada por el virus infame, ocupa el tercer sitio con catorce mil millones.

            Pero eso es el total, lo peor es la tendencia. Los pronósticos de crecimiento para la economía mexicana, según el Banco de México, que es la autoridad de la materia, este año vamos a crecer entre 0.5 por ciento y 1.5: si promediamos, resulta uno por ciento. Para el año que viene los números mejoran –diría el presidente López- y en 2021 el crecimiento de la economía mexicana estará entre el 1.1 por ciento y el 2.1. En resumen 1.6% frente a lo prometido en la campaña y cada mañana.

PARA LA MAÑANERA.– Señor Presidente, con todo respeto: Sus asesores, empapados en el machismo-leninismo le siguen convenciendo que es la reaccionaria derecha la que maneja a las mujeres? ¡Qué poco saben de nuestras señoras!

felixcortescama@gmail.com

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