Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

Para el líder de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, el adversario no es el coronavirus, es el presidente Andrés Manuel López Obrador y, en eso, lo acompañan sus jilguerillo-columnistas Raymundo Riva Palacio, Pablo Hiriart y Carlos Loret. Desde antes querían derrocar a López Obrador, ahora tienen la excusa perfecta. Mezquinos, no apuestan por el bien común, apuestan por sus intereses.

Escribe Julio “Astillero” en La Jornada:

“Como si la entrada en vigor de mayores formas de aislamiento social a causa del coronavirus fuera en realidad un banderazo político de salida, la derecha partidista y empresarial se ha lanzado en busca no sólo de erosionar sino incluso abiertamente de destituir al presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Ya en curso el tramo final de la llamada fase uno, en transición acelerada hacia la siguiente etapa, que será más delicada y controvertida, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), dirigida por Gustavo de Hoyos (presunto aspirante a ser candidato presidencial en 2024), se ha adentrado en pantanos políticos mayores al promover la versión de que el actual presidente de la República y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, podrían ser destituidos e incluso encarcelados a causa de no haber dado cumplimiento a la instrucción de un juez de distrito de Baja California que ordenó garantizar protección contra el coronavirus a los partícipes en una consulta pública sobre la construcción o no de una controvertida cervecera en Mexicali.”

De Hoyos es el mismo que en días pasados pidió que se rescate a las empresas y a los empresarios, no a los trabajadores, no a los ciudadanos. No sé si tenga a sueldo a algunos columnistas, no lo puedo comprobar, pero la coherencia y concordancia en minar la credibilidad de Andrés Manuel, al menos, causa sospecha. Su tarea no es la crítica, es el periodismo militante de derecha cuyo fin es destruir y derrocar a López Obrador.

Vándalos de la desinformación, llegan a escribir, como Hiriart en El Financiero:

“¿Hasta qué cifra de desempleados va a aguantar el país sin convulsiones sociales?”

“La gente va a buscar dinero por las buenas o por las malas.”

Escribió Riva Palacio: “En síntesis, la Guardia Nacional está preparándose para que, ante la eventualidad de un caos, meter orden y evitar el colapso.”

¿Qué sugiere Raymundo? ¿Un golpe?

El país que pretende el chileno-mexicano Hiriart no es el país que los mexicanos deseamos. Tampoco el de Gustavo de Hoyos o el de Riva Palacio. Es explicable que estén dolidos porque se les agotaron sus privilegios, pero lo suyo no es abonar a la solidaridad sino a la sedición.