Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo
se las arreglan los que no escriben, los que no componen música
o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror
pánico inherente a la condición humana.” // Graham Greene

No les entiendo.

Lo siento, pero no puedo comprenderlos. Mi mente no da para encontrar justificación a lo que algunos “líderes sociales” de esos que abundan en el Internet hacen hoy en medio de la pandemia.

Su ascenso a la fama ha sido claro: tirar de gritos y sombrerazos en contra del gobierno, por todo y para todo, denunciarlos hasta el cansancio con y sin razón, asumir una postura de líderes pero más de mártires, tirarse al piso, lloriquear y denunciar una y otra vez ser víctimas de una persecución que solo existe en sus mentes.

Pero una cosa es “Juan Domínguez” y otra muy distinta es “no me amueles”.

Ayer leí a una de estas “aves canoras de glúteos hipertrofiados”, mejor conocidas como “pájaros nalgones” de Nuevo León que en Facebook denunciaba un supuesto caso de escándalo en el que a una señora de la tercera edad le habían practicado un examen de Covid-19 en los Laboratorios Moreira y a los pocos días falleció, pero el médico que extendió el certificado de defunción dijo que había muerto por el coronavirus y, con ello el personaje de marras se puso a exigir explicaciones pues afirma, categórico, que alguien miente.

¿No habrá sido posible que tras el examen la señora hubiese contraído el virus y su sistema inmune se viese tan afectado que no hubiese resistido y morir?

No está el horno para bollos.

No es momento de sembrar discordia. No es tiempo de generar hostilidad y desconfianza en las instituciones.

El personaje de marras insinúa que hay mucho dinero de por medio, que puede estar siendo distraído en beneficio de políticos corruptos con el pretexto de la pandemia, pero se olvida de una cosa: los muertos son reales.

Dicen que “el que con leche se quema, le sopla hasta el jocoque”, pero repito, “una cosa es Juan Domínguez y otra…”, porque andar jugando a las teorías de la conspiración con algo tan serio es total y absolutamente irresponsable.

¿Será este avezado investigador más ducho que los médicos que hoy protegen nuestras vidas?

Habla con absoluta sinvergüenza que hay “rumores de pago por certificar muertes por COVID para justificar miles de millones”, pero es incapaz de probar su dicho. A eso súmele a otro impresentable que afirma que en Italia dicen que el virus no existe. A los dos les pregunto: ¿de qué se está muriendo tanta gente al mismo tiempo?

No es válido, correcto, justo ni humano, el actuar así. No es de hombres el buscar el beneficio personal por encima del bien de una comunidad, no es de personas bien nacidas el comportarse de una forma tan ruin.

¡Ya basta de su falsa histeria!

ftijerin@rtvnews.com