Nueva Zelanda se encamina a levantar casi todas sus restricciones, lo que podría verse como un fin a la cuarentena, al no presentar casos activos del nuevo coronavirusCovid-19.

La primera ministra Jacinda Ardern informó que las escuelas y los lugares de trabajo podrán reabrir bajo nuevas reglas, sin limitaciones en reuniones o viajes domésticos a partir de este 9 de junio.

Cabe recordar que Nueva Zelandia impuso un confinamiento muy estricto y tras lograr controlar la enfermedad, está a punto de erradicar al coronavirus en su territorio después de registrar mil 522 contagios y solo 22 muertes.

La nación oceánica comenzó la retirada de las medidas restrictivas y si bien volverá al nivel más bajo de alerta sanitaria aún mantiene cerradas las fronteras para los no residentes.

Cuarentena de 2 semanas para quienes lleguen

En Nueva Zelandia, que ya no presenta casos activos de Covid-19, todavía se fomenta la sana distancia, dijo la primera ministra Jacinda Ardern.

De acuerdo con CNN, los residentes que lleguen a ese país aún deberán permanecer en cuarentena durante dos semanas para evitar nuevos brotes de coronavirus.

En esa nación no ha habido nadie recibiendo tratamiento en el hospital por Covid-19 durante los últimos 12 días y han pasado 40 días desde el último caso de transmisión comunitaria, subraya el mencionado medio.

“Esta libertad de restricciones depende en gran medida del papel continuo que desempeñarán nuestros controles fronterizos para mantener al virus fuera”, señaló Ardern, quien señaló que “el virus estará en nuestro mundo por algún tiempo”.

Cierre total en Nueva Zelandia

Nueva Zelandia tuvo su primer caso confirmado de Covid-19 el 28 de febrero y la enfermedad no avanzó mucho en las siguientes dos semanas.

Pese a ello, la primera ministra Ardern ordenó desde entonces, que todo viajero que llegara a su país, nacional o extranjero, se pusiera en cuarentena por 14 días sin excepciones y vetó a los cruceros. El 19 de marzo llegó el cierre total de fronteras.

En esa fecha también se ordenó el cierre de cualquier espacio donde se reunieran más de 100 personas y la petición de quedarse en casa para ancianos y personas inmunodeprimidas.

A finales de marzo, se estableció el aislamiento obligatorio para los 4.8 millones de habitantes del país por cuatro semanas.

Ardern dijo a sus ciudadanos que si bien “estamos yendo duro y temprano (pues) solo tenemos 102 casos, también Italia los tuvo una vez”.

Además, se cancelaron totalmente las actividades no esenciales, lo que implicaba el cierre de escuelas, comercios (exceptuando los de víveres y farmacias), industrias y servicios.

A partir del 3 de abril, comenzaron a reducirse los nuevos casos confirmados de Covid-19, casi día con día hasta llegar a menos de diez por jornada.