Por Félix Cortés Camarillo

Di que el cielo tiene granos

Y que afuera hace mal día

Cuéntame el cuento del gato

Dame aquella medicina…

Cuéntame una tontería

Cuando llegue la agonía…

Cuéntame una tontería, Luis Eduardo Aute

Precisamente cuando el presidente López celebraba el aniversario de su triunfo electoral el miércoles, con un discurso simultáneamente plañidero y fanfarrón, y casi en el momento en que afirmaba que la tendencia en los índices de los homicidios dolosos iba a la baja, veintiséis varones, presumiblemente jóvenes y pacientes de uno de esos centros de rehabilitación para los que cayeron en las adicciones de diverso tipo se convertían en víctimas de la violencia rampante en Irapuato, Guanajuato.

En varios vehículos llegaron sicarios al anexo llamado “Recuperando mi Vida”, que operaba supuestamente de manera irregular; entraron, tiraron al suelo a los muchachos y los asesinaron. ¿Por qué motivo, causa, que no razón? Que lo averigüe Vargas.

A esas horas, el presidente presumía ante un muy selecto público en Palacio Nacional -la señora esposa del presidente López, doña Beatriz Gutiérrez Müeller y los integrantes de su gabinete- que “ya pasó lo peor”. Eso, enunciándolo como un pronóstico y no como una evaluación real.

En los cuarenta y cinco minutos que duró su discurso, el presidente abundó en tópicos que hemos escuchado una y otra vez en las conferencias matutinas llamadas de prensa.

  • No somos iguales a los de antes
  • Nunca antes se había insultado tanto en un siglo a ningún presidente de la República
  • La economía está bien
  • Ya estamos saliendo de la crisis
  • Solamente se perdieron cincuenta mil empleos
  • Ya vamos saliendo de la pandemia
  • Ya se acabó con la corrupción
  • Acabó con las pensiones millonarias a los presidentes anteriores
  • La teoría de que cuando arriba llueve, abajo llovizna es perversa…

Hay una larga lista de etcéteras, que cada uno de los lectores puede enriquecer.

Cuando la incontinencia verbal que padece Andrés Manuel le hace repetir una y otra vez las mismas frases, en el mismo tono, con la misma sintaxis, con la misma intención, aunque el enunciado sea cierto, se convierte en una tontería, como en la canción de Luis Eduardo Aute.

Claro, él pedía que le contaran una tontería porque la agonía estaba llegando.

No es el caso.

PREGUNTA PARA LA MAÑANERA PORQUE NO ME DEJAN ENTRAR SIN TAPABOCAS: Con todo respeto, Señor Presidente, en las elecciones de 2018 los mexicanos queríamos un cambio y muchos de esos mexicanos votaron por usted. Hoy, los que no votamos por usted queremos un cambio. ¿Se da cuenta de que unos y otros vamos llegando a la misma conclusión?

‎felixcortescama@gmail.com

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