Comerciantes informales y formales del centro de Monterrey continúan con las complicaciones derivadas por la pandemia del Covid-19, pues aunado al riesgo de verse obligados a no detener sus actividades al vivir al día, las constantes acciones de decomisos, multas y las recientes restricciones de movilidad, los reprimen de desempeñar apropiadamente sus labores.

Asegurando estar en la mejor disposición para que se les permita seguir trabajando, los ambulantes que hacen uso de calles en el primer cuadro de la ciudad para realizar la venta de diferentes productos a precios económicos son constantemente monitoreados por los supervisores tanto estatales como del municipio de Monterrey.

Similar a muchos negocios considerados no esenciales, la queja de algunos puesteros es que las mismas restricciones de movilidad, a pesar de buscar disminuir el riesgo de contagios, es un factor que ha afectado los ingresos de muchos comerciantes.

Además, la aplicación de las estrictas medidas llega a ser una indicación comúnmente violada por los mismos clientes, mismos que, en ocasiones, han generado la suspensión de algunos comerciantes.

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