Por Francisco Tijerina Elguezabal

“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.” // Albert Einstein

Distintas en muchos aspectos serán las campañas políticas del próximo año.

Con la pandemia y sus repercusiones, el mundo no será el mismo y todos nos veremos obligados a vivir en una nueva realidad. Las campañas no pueden apartarse de estas condiciones, lo que obligará a candidatos, partidos, estrategas, operadores y demás, a improvisar sobre la marcha la dinámica de las próximas batallas.

Campañas posiblemente de 30 días en las que se reducirá el contacto directo y el cara a cara, no habrá eventos masivos por aquello de la sana distancia, así que nada de recorridos, reuniones y tocar puertas, a meterle duro el acelerador en medios y principalmente en redes sociales que ya han anunciado limitarán los mensajes políticos.

De poco o nada sirve en este momento estar planeando y probando mensajes, porque lo que hoy es preocupación de los ciudadanos, mañana deja de serlo. Porque hoy te puedes imaginar que la economía y la seguridad serán prioridades, pero falta llegar al punto fino de conocer el verdadero sentir de tus votantes y eso marcará la diferencia.

No habrá, porque no habrá, espacio para errores y será fundamental el contar con antídotos para desactivar cualquier bomba sembrada en la guerra sucia, elemento que se verá reforzado en la lucha de “yo soy malo, pero aquel es peor” en lo que se van a convertir cada una de las batallas del año entrante.

Punto medular tendrán en la guerra que viene los creadores de contenidos, aquellos que sean capaces de crear historias, sembrar mensajes, dejar en el corazón y la mente de los receptores la mejor impresión en unas cuantas líneas y unos pocos instantes. El slogan, los colores, la tipografía, la foto y todo lo demás serán importantes, pero el peso específico, el realmente relevante, estará en el mensaje y más vale que lo vayan comprendiendo los que aspiran a ser candidatos.

Van a una campaña sin precedentes, de manera que no importa su ejército de operadores ni su compadre que hace camisetas, gorras y banderines; cada rincón estará atiborrado de flyers y publicidad impresa, de manera que sólo aquellos que sean capaces de hacer cosas verdaderamente interesantes, serán los que penetren en la mente y el sentir de los votantes.

Veremos y diremos, pero más vale que le vayan tanteando el agua a los camotes y se pongan a pensar en perfiles que realmente los ayuden a ganar, porque desde hoy lo podemos decir: no serán los de siempre.



ftijerin@rtvnews.com

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