Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

josejaimeruiz@lostubos.com

A finales de junio publiqué: “La alcaldía de Monterrey, para llegar a la gubernatura de Nuevo León, está maldita. El actual presidente municipal, Adrián de la Garza, tiene todas las credenciales para llegar a ser gobernador. Ha cambiado la forma de gestionar y de administrar la ciudad. Y, sin embargo, si hoy fueran las elecciones, el maleficio se impondría. Sus positivos políticos son menores que la carga de negativos, sobre todo por la estupidez del exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz de tomarse la foto del deshonor con el actual dirigente priista, Heriberto Treviño. Medina de la Cruz ya contaminó las elecciones del 2021 para el PRI.

“En este momento a Adrián le construyen una precandidatura perdedora, ¿quiénes de sus cercanos ganan con su derrota anticipada, con prolongar la maldición de la alcaldía de Monterrey? Hay apuestas inútiles, nada gana De la Garza Santos con perder”.

Para avanzar, el alcalde de Monterrey tiene que cambiar a sus compañeros de ruta. Estoy segurísimo que Adrián prefiere de nuevo ser fiscal (procurador) que gobernador (al paso: la Fiscalía también funciona como un negocio, la propiedad privada de las funciones públicas). Alguien lo convenció de que podría ganar y el periódico El Norte le extendió la trampa. No sé si se dio cuenta.

Si políticamente el coordinador de la fracción priista en el Congreso, Francisco Cienfuegos, sigue siendo el alcalde en funciones de Monterrey, a Adrián de la Garza le queda poco espacio de maniobra, de negociación. Si los medinistas pretenden revivir electoralmente a Rodrigo Medina y a Ivonne Álvarez, siguen cavando su propia tumba política.

El tiempo corre en contra de Adrián, cada vez tendrá menos espacio para negociar su renuncia a la candidatura a gobernador y la posibilidad de ser de nuevo fiscal en un gobierno de composición encabezado por Clara Luz Flores Carrales. La Unidad de Inteligencia Financiera (Santiago Nieto pero también Julio Scherer), tiene en la mira a Rodrigo Medina de la Cruz, a Francisco Cienfuegos y al alcalde de San Nicolás, Zeferino Salgado (Raúl Gracia entra en otra desgracia lozoyesca).

Adrián de la Garza Santos no es mal visto ni por Presidencia ni por el priismo desplazado que se reconvertirá en morenista. Adrián, en un segundo esfuerzo, apenas pudo ganar Monterrey, ¿qué le hace pensar que en un primer esfuerzo ganará Nuevo León? Adrián tiene tiempo. La política sirve para salirse de las trampas. Adrián, como policía, podría saber cuándo le han puesto una emboscada electoral.

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