Por Obed Campos

La cita fue a las 6:00 de la mañana, en el estacionamiento de la Soriana San Nicolás. Los organizadores pidieron que fueran solamente dos personas por automóvil y que tomaran las previsiones sanitarias: cubrebocas, gel y spray antibacterial.

Pidieron además que nadie portara gorras o prendas con logos de partidos políticos, pero dejaron bien claro que irían de ahí al Campo Militar a darle la bienvenida al presidente López Obrador, con la cantaleta de “es un honor estar con Obrador”.

En el interior de las instalaciones militares, el presidente dirigía la rueda de prensa bautizada como mañanera, versión regia: con muy pocos reporteros convocados por aquello de las medidas sanitarias.

En el momento en que sus simpatizantes se toparon afuera del Campo con los adversarios, miembros del Frente Nacional AntiAmlo (FRENAAA) y que la cosa amenazaba con llegar a mayores, ya eran cerca de las 9 de la mañana y la rueda de prensa estaba por acabar.

Le preguntaron al presidente por Clara Luz Flores Carrales, y él aclaró que quiere que a todos los candidatos les vaya bien, pero dijo que ruega por unas elecciones limpias y libres para que sea el pueblo el que decida.

López Obrador hizo votos para que ya no se trafique con la pobreza de la gente y que se acaben en México los frijoles con gorgojos y alcance cárcel quien cometa fraude electoral.

El tabasqueño llamó a seguir el ejemplo de Madero y advirtió que muchos de los problemas del país han sido por falta de democracia.

Recordó que Felipe Calderón obtuvo 600 votos en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, en una casilla de 400 electores, y acusó que el ex gobernador priista del estado, Natividad González Parás se prestó a ese juego.

El presidente advirtió que las imposiciones nos han costado mucho.

Pero lo que también llamó poderosamente la atención en la rueda de prensa del presidente, fue la inesperada presencia del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, en el presidium…

AMLO justificó que había sostenido una reunión con el tema de seguridad con sus jerarcas militares, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, y dos alcaldes, De la Garza y César Garza Villarreal, de Apodaca.

La presencia de Adrián no dejó de llamar la atención pues, no es muy común ya que en los eventos en la Séptima Zona Militar, siempre se le da esa preferencia únicamente al alcalde de Apodaca, pero en esta ocasión en la visita presidencial además del anfitrión incluyeron al munícipe regio.

obed@sdpnoticias.com
@obedc

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