Muy pronto podría haber un cambio sustancial en la manera en que entendemos la Tabla Periódica, esto debido al estudio del choque de dos estrellas de neutrones, el cual habría arrojado que existe un error acerca de la comprensión del origen de elementos como el hierro y el oro.

Originalmente se pensaba que este tipo de colisiones estelares eran el lugar donde se producían este tipo de materiales pesados, para después ser distribuidos a lo largo del universo; sin embargo, el estudio más reciente señala que estos fenómenos no crearían una cantidad sustancial de los elementos mencionados.

Dicha afirmación fue hecha por la astrofísica Amanda Karakas de la Universidad de Monash, quien dirigió esta nueva investigación; señalando al mismo tiempo que podrían ser las supernovas las que fueran el lugar donde se producen la mayoría de los elementos en la galaxia, lo cual cambia la comprensión física y química de los mismos.

Determinar el origen de los elementos hará más precisa a la Tabla Periódica

Aunque en sus inicios la Tabla Periódica se estableció como una categorización de los elementos dadas sus características físicas y químicas más “evidentes”, con forme ha avanzado la ciencia se ha ido modificando para ser más precisa.

Desde hace tiempo se propuso modificar la Tabla una vez más, ahora añadiendo el origen de cada uno de los elementos; iniciativa que ha tomado fuerza después del descubrimiento de Amanda Karakas, pues la comprensión actual que se tiene podría afectar otras áreas de estudio si no se actualiza adecuadamente.

Es decir, se quiere tomar a esta categorización como un ejemplo gráfico de cómo ha evolucionado el universo, gracias a la determinación del origen de cada uno de los elementos en ella. Con lo cual se tendría un entendimiento más amplio de las reacciones físicas y químicas en los cuerpos.

No obstante, también se señala que para lograr esto se debe de desarrollar una mejor tecnología y técnicas de análisis, pues actualmente las investigaciones requieren de mucho tiempo para dar frutos, muestra de ello es que el estudio de Karakas tardó 3 años en realizarse.